lunes, 4 de marzo de 2013

Un diente hallado en Orce es el resto humano más antiguo de Europa


El fósil encontrado en el Barranco de León es de un homínido de unos diez años que ya ha sido bautizado como El Niño de Orce
BELÉN RICO GRANADA | ACTUALIZADO 02.03.2013 - 10:15
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El director del museo arqueológico de Granada, Isidro Toro, y el investigador del Instituto Catalán de Paleoecología, Bienvenido Navarro, en Orce.
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El diente encontrado en Orce.

En una cajita de cristal pequeña en un estuche negro que reposaba sobre un podio situado junto al estrado se enseñó ayer el diente del primer homínido de Europa occidental conocido hasta la fecha. El hallazgo se produjo en el yacimiento del Barranco de León, en Orce, en 2002, pero hasta ahora no había sido confirmado por la comunidad científica. Y no fue hasta ayer cuando el consejero de Cultura, Luciano Alonso, viajó a Granada para hacer público el contenido del artículo que ha aparecido en Journal of Human Evolution, la revista mundial más importante de paleontología humana, que resalta la relevancia del descubrimiento. 

"Más allá de lo anecdótico, podríamos estar ante la primera huella humana de Andalucía, lo que muestra la importancia de la cuenca de Guadix-Baza, que posee un extraordinario registro paleobiológico de los últimos siete millones de años", apuntó el consejero, que estuvo acompañado por el profesor investigador de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (Icrea) y del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, Bienvenido Martínez Navarro, y por el director del Museo Arqueológico de Granada, Isidro Toro Moyano. 

Los investigadores detallaron que el fósil es un diente de leche, de un niño o niña de unos diez años, que corresponde al primer molar inferior izquierdo e "indudablemente" es de ser humano. "Anatómicamente es incontestable que se trata de un diente humano de lo que podemos llamar el Niño o la Niña de Orce", indicó Martínez Navarro. Se trata de un homínido que está datado en 1,4 millones de años de antigüedad del que los investigadores han señalado que todavía no hay evidencias "para caracterizar la especie de homínidos", pero que por la cronología se sitúa entre los restos del Cáucaso, el Homo Georgicus, y el Homo Antecessor de Atapuerca, de 1,2 millones de años de antigüedad. 

Según Martínez Navarro, es "incontestable" que el diente corresponde a un humano, concretamente es un molar de un niño de 10 años, y así lo evidencian los estudios a los que ha sido sometido este fósil, tanto en el Museo Nacional de Historia Natural de París o la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otras instituciones científicas. "Anatómicamente es incontestable que se trata de un diente humano de lo que podemos llamar el Niño o la Niña de Orce", indicó. 

El diente, que fue identificado como posible resto humano en 2008, apareció asociado con otra serie de restos de dientes de herbívoros, a otras huellas óseas y a una importante industria lítica formada por piedras talladas a mano alzada o a yunque que evidencian que fueron usadas para cortar carne, madera o raíces, según explicó Isidro Toro. 

El director del Museo Arqueológico de Granada detalló también que la investigación exhaustiva ha sido realizada por 18 expertos, y que el proceso para datar la antigüedad del diente de leche se ha desarrollado en París y Barcelona. En concreto, en el Museo Nacional de Historia Natural de París o la Universidad Autónoma de Barcelona. 

Este descubrimiento supone que los yacimientos de Orce son el "registro paleobiológico más importante de Europa para estudiar los últimos millones de años en el mundo", por delante de Atapuerca, que está datado en 1,2 millones de años. "No existe en el mundo un yacimiento parecido: ni con tantos restos ni tan bien conservado", dijo Martínez Navarro, quien no dudo en destacar la importancia del hallazgo para este yacimiento en el que él y su compañero Toro "han trabajado en los últimos 30 años de vida profesional". 

Orce contiene los más importantes yacimientos pleistocénicos, donde se han realizado varias excavaciones en las últimas décadas. Entre las zonas más conocidas figuran Venta Micena, Fuente Nueva y Barranco León. Se han hallado numerosos restos tallados en piedra, así como fósiles de mamut, hienas y de otros grandes mamíferos. Tiene recogidas más de 25.000 restos arqueopaleontológicos.

Un diente hallado en Orce es el resto humano más antiguo de Europa


El fósil encontrado en el Barranco de León es de un homínido de unos diez años que ya ha sido bautizado como El Niño de Orce
BELÉN RICO GRANADA | ACTUALIZADO 02.03.2013 - 10:15


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El director del museo arqueológico de Granada, Isidro Toro, y el investigador del Instituto Catalán de Paleoecología, Bienvenido Navarro, en Orce.
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El diente encontrado en Orce.
En una cajita de cristal pequeña en un estuche negro que reposaba sobre un podio situado junto al estrado se enseñó ayer el diente del primer homínido de Europa occidental conocido hasta la fecha. El hallazgo se produjo en el yacimiento del Barranco de León, en Orce, en 2002, pero hasta ahora no había sido confirmado por la comunidad científica. Y no fue hasta ayer cuando el consejero de Cultura, Luciano Alonso, viajó a Granada para hacer público el contenido del artículo que ha aparecido en Journal of Human Evolution, la revista mundial más importante de paleontología humana, que resalta la relevancia del descubrimiento. 
"Más allá de lo anecdótico, podríamos estar ante la primera huella humana de Andalucía, lo que muestra la importancia de la cuenca de Guadix-Baza, que posee un extraordinario registro paleobiológico de los últimos siete millones de años", apuntó el consejero, que estuvo acompañado por el profesor investigador de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (Icrea) y del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, Bienvenido Martínez Navarro, y por el director del Museo Arqueológico de Granada, Isidro Toro Moyano. 
Los investigadores detallaron que el fósil es un diente de leche, de un niño o niña de unos diez años, que corresponde al primer molar inferior izquierdo e "indudablemente" es de ser humano. "Anatómicamente es incontestable que se trata de un diente humano de lo que podemos llamar el Niño o la Niña de Orce", indicó Martínez Navarro. Se trata de un homínido que está datado en 1,4 millones de años de antigüedad del que los investigadores han señalado que todavía no hay evidencias "para caracterizar la especie de homínidos", pero que por la cronología se sitúa entre los restos del Cáucaso, el Homo Georgicus, y el Homo Antecessor de Atapuerca, de 1,2 millones de años de antigüedad. 
Según Martínez Navarro, es "incontestable" que el diente corresponde a un humano, concretamente es un molar de un niño de 10 años, y así lo evidencian los estudios a los que ha sido sometido este fósil, tanto en el Museo Nacional de Historia Natural de París o la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otras instituciones científicas. "Anatómicamente es incontestable que se trata de un diente humano de lo que podemos llamar el Niño o la Niña de Orce", indicó. 

El diente, que fue identificado como posible resto humano en 2008, apareció asociado con otra serie de restos de dientes de herbívoros, a otras huellas óseas y a una importante industria lítica formada por piedras talladas a mano alzada o a yunque que evidencian que fueron usadas para cortar carne, madera o raíces, según explicó Isidro Toro. 

El director del Museo Arqueológico de Granada detalló también que la investigación exhaustiva ha sido realizada por 18 expertos, y que el proceso para datar la antigüedad del diente de leche se ha desarrollado en París y Barcelona. En concreto, en el Museo Nacional de Historia Natural de París o la Universidad Autónoma de Barcelona. 

Este descubrimiento supone que los yacimientos de Orce son el "registro paleobiológico más importante de Europa para estudiar los últimos millones de años en el mundo", por delante de Atapuerca, que está datado en 1,2 millones de años. "No existe en el mundo un yacimiento parecido: ni con tantos restos ni tan bien conservado", dijo Martínez Navarro, quien no dudo en destacar la importancia del hallazgo para este yacimiento en el que él y su compañero Toro "han trabajado en los últimos 30 años de vida profesional". 

Orce contiene los más importantes yacimientos pleistocénicos, donde se han realizado varias excavaciones en las últimas décadas. Entre las zonas más conocidas figuran Venta Micena, Fuente Nueva y Barranco León. Se han hallado numerosos restos tallados en piedra, así como fósiles de mamut, hienas y de otros grandes mamíferos. Tiene recogidas más de 25.000 restos arqueopaleontológicos.

martes, 22 de enero de 2013

George Church: "Se necesita una mujer extremadamente valiente" para dar a luz un bebé neandertal.


El experto en biología sintética dice disponer de la tecnología necesaria para resucitar a la «otra» especie humana que desapareció hace 30.000 años

George Church: «Se necesita una mujer extremadamente valiente» para dar a luz al primer bebé Neandertal
George Church, de la Universidad de Harvard y considerado uno de los «padres» de la biología sintética ha puesto de nuevo sobre el tapete la espinosa cuestión de la conveniencia (o no) de volver a traer al mundo al hombre de Neandertal, la «otra» especie humana que desapareció hace 30.000 años, poco después de la llegada de Homo sapiens (nosotros) al continente europeo. Church afirma que en su laboratorio ya dispone de la tecnología necesaria para hacerlo y que, para dar a luz al primer bebé neandertal, será necesaria una mujer «extremadamente valiente».
En una extensa entrevista con el diario alemán Spiegel, Church no solo considera técnicamente posible resucitar a los neandertales, sino que aboga por clonar un buen número de ellos, de forma que les sea facil adquirir una auténtica conciencia de grupo. «Es posible -razona el científico- que puedan incluso llegar a crear una nueva cultura neoneandertal y convertirse en una fuerza política». En su nuevo libro«Regénesis: Cómo la biología sintética reinventará la naturaleza y a nosotros mismos», Church juega con la idea de una «segunda creación» del ser humano, una que, a diferencia de la primera, será protagonizada por el propio hombre.
Durante la entrevista, Church, de 58 años, considera probable que el primer bebé neandertal nazca dentro de poco tiempo, en todo caso en el transcurso de su propia vida. «Eso -asegura- depende de un montón de cosas, pero creo que sí». Por un lado, la tecnología que permite leer y escribir ADN es ahora «cerca de un millón de veces más rápida que hace apenas siete u ocho años». Por otro, también la clonación de mamíferos empieza a ser una realidad y «si podemos clonar cualquier clase de mamífero, es muy probable que también podamos clonar un ser humano. ¿Por qué no deberíamos ser capaces de hacerlo?».
Para Church, una de las ventajas de clonar neandertales es que éstos, seguramente «tendrían una forma de pensar diferente a la nuestra», algo que sería positivo para el futuro de nuestra propia especie. «Sabemos que tenían una capacidad craneal superior a la nuestra -dice Church- y es concebible que su forma de pensar nos resultara beneficiosa».
Para evitar que se sientan diferentes al resto de los humanos, Church aboga por crear no solo uno, sino todo un grupo de neandertales, «lo que les conferiría un sentimiento de identidad. Ellos podrían incluso crear una nueva cultura neoneandertal y convertirse en una fuerza política».

Tecnología preparada

En cuanto a si disponemos ya de la tecnología necesaria para llevar a cabo la clonación, Church opina que sí: «Lo primero que se necesita es secuenciar el genoma del Neandertal, algo que ya ha sido hecho. El siguiente paso sería cortar ese genoma en, digamos, 10.000 trozos y después sintetizar cada uno de ellos. Por último, habría que introducir esos fragmentos en una célula madre humana».
Repitiendo una y otra vez esta operación, se obtendría una línea celular que estaría cada vez más y más cerca a la correspondiente secuencia del Neandertal. «En mi laboratorio -asegura Church- hemos desarrollado un procedimiento semi automático para llevar a cabo esta tarea. Al final, ensamblaremos todos los fragmentos en una célula madre humana, a partir de la que será posible crear un clon de neandertal».
Por último, y una vez creado el embrión, será necesario implantarlo en el útero de una mujer de nuestra especie. Para ello, asegura Church, «se necesita una mujer humana extremadamente valiente». En efecto, además de las consideraciones éticas de llevar a término un embarazo de estas características, está el hecho de que los bebés de los neandertales eran más grandes que los de nuestra propia especie. Por lo que se necesitaría que la voluntaria fuera muy ancha de caderas. Aún así, es más que probable que el parto tuviera que llevarse a cabo por cesárea.
Finalmente, el investigador aventura que, tras el impacto inicial, los bebés neandertales podrían incluso a llegar a ponerse de modaentre los padres de nuestro tiempo. Aunque, afirma «sólo hay una forma de saberlo».
FUENTE: ABC

lunes, 12 de noviembre de 2012

Diez mil neandertales y sapiens tuvieron hijos hace miles de años

neander



Hace dos años, un estudio ya célebre demostró que los neandertales y los humanos modernos se cruzaron. El estudio del genoma de personas actuales demostraba que ambas especies tuvieron descendientes fértiles. Fruto de aquellas cópulas todos los humanos modernos llevan entre un 1% y un 4% de ADN neandertal, a excepción de los africanos subsaharianos. Los detalles de los cruces (dónde, cuándo, cuántos) quedaron en la oscuridad. Ahora, un nuevo estudio estadístico aporta más detalles sobre aquellas parejas de especies aparentemente distintas que tuvieron hijos hace miles de años.
El trabajo, publicado en PLoS ONE, reafirma que los cruces entre sapiens y neandertales fueron muy, muy esporádicos. En total, solo unos 10.000 neandertales y sapiens llegaron a cruzarse durante un abismo de tiempo que abarcó 130.000 años de coexistencia. Así lo aseguran los cálculos deArmando Neves, de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil) y  Maurizio Serva, de la Universidad de Aquila (Italia), que han aplicado ecuaciones diferenciales al asunto de la hibridación humana.
Sus resultados implican un ritmo de cruce ínfimo: una pareja cada 77 generaciones, es decir, cada 1.500 años aproximadamente. Estas estimaciones estadísticas son compatibles con la escasa aportación de ADN neandertal que hay hoy en los humanos modernos (del 1% al 4%), pero están condicionadas por otras variables supuestas, como los 130.000 años de coexistencia en Oriente Medio, un dato que se basa en algunosdatos arqueológicos que no son concluyentes. Las estadísticas también son compatibles con el lugar de los cruces, que habrían sucedido en Oriente Medio, según el estudio original de 2010 que destapó la hibridación.
Sus resultados implican un ritmo de cruce ínfimo: una pareja cada 1.500 años aproximadamente
“77 generaciones es el valor más probable para el tiempo transcurrido entre cruces”, explica Neves. Sin embargo, los valores son orientativos y funcionan dentro de una ecuación que da resultados ligeramente distintos según se modifique una u otra variable. Por ejemplo, si se toma un tiempo de convivencia de 130.000 años, los individuos que se habrían cruzado serían 11.207, explica el investigador. A su vez, el valor de 10.000 individuos de ambas especies corresponde a un tiempo de conviviencia de 116.000 años.
Los autores advierten de las limitaciones de su trabajo. Su objetivo era hacer unas ecuaciones lo más sencillas posibles para estimar el tamaño de las poblaciones que se cruzaron en una región limitada: Oriente Medio. Otro trabajo similar, pero más complejo, hizo lo mismo con resultados diferentes: los cruces ocurrieron en Europa y Asia Central, muy lejos de Oriente Medio. Ambos trabajos, sin embargo, coinciden en que los cruces eran rarezas, excepciones a la regla de dos grandes especies con territorio propio que se coincidían muy poco.

FUENTE: MATERIA


jueves, 11 de octubre de 2012

Humanos modernos y neandertales, cuándo y dónde se amaron.


Un nuevo estudio sitúa esos encuentros sexuales entre las dos especies inteligentes fuera de África

Día 08/10/2012 - 13.57h
Humanos y neandertales, cuándo y dónde se amaron
ARCHIVO
La existencia de relaciones sexuales entre seres humanos modernos y neandertales es una teoría aceptada por muchos científicos que explicaría por qué todos los homo sapiens del planeta, con la excepción de los africanos, poseemos en nuestro ADN la huella neandertal. El cruce entre las dos especies humanas inteligentes, confirmada en 2010 por Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, pudo incluso reforzar nuestro sistema inmune y favorecer en consecuencia nuestra evolución como especie. Ahora, los investigadores del Max Planck y de la Universidad de Harvard han estimado la fecha y el lugar en los que que se produjeron esos encuentros «amorosos». La investigación, publicada en la revista PLoS Genetics, señala que el cruce se produjo cuando los humanos modernos llevaron la tecnología del Paleolítico superior en su migración fuera de África.
Cuando el genoma neandertal fue secuenciado en 2010 reveló que las personas no africanas comparten más variantes genéticas con los neandertales que los que pertenecen al continente. Un escenario que podría explicar esta circunstancia es que el hombre moderno se mezcló con los neandertales cuando salió de África. Una alternativa, pero considerada más compleja por los investigadores, contempla un escenario en el que poblaciones africanas ancestrales de neandertales y humanos modernos se mantuvieran subdivididas durante unos cuantos cientos de miles de años y que aquellos más relacionados con los neandertales salieran de África posteriomente.

Tuvieron hijos

Los científicos midieron la longitud de fragmentos de ADN en los genomas de europeos que son similares a los neandertales. Dado que la recombinación entre los cromosomas cuando los óvulos y los espermatozoides se forman reduce el tamaño de las piezas de este tipo en cada generación, las piezas relacionadas con el Neandertal serán menores cuanto más tiempo haya pasado en los genomas de las personas actuales.
El equipo estima que humanos y neandertales intercambiaron genes entre 37.000 y 86.000 años atrás, mucho después de que los humanos modernos aparecieran fuera de África, pero potencialmente antes de que comenzaran a propagarse a través de Eurasia. Esto sugiere que los neandertales (o sus familiares cercanos) tuvieron hijos con los antepasados directos de los seres humanos actuales fuera de África.
FUENTE: ABC

viernes, 15 de junio de 2012

El arte rupestre en Altamira y otras dos cuevas españolas es el más antiguo del mundo



Manos pintadas en la cueva de El Castillo, de hace 37.300 años.|'Science'
Manos pintadas en la cueva de El Castillo, de hace 37.300 años.|'Science'
  • Nuevas dataciones revelan que las pinturas tienen más de 40.000 años
  • Superan en antigüedad a las cuevas de Chauvet y Lascaux en Francia
  • Los científicos creen que quizás fueron realizadas por neandertales
Algunas de las obras rupestres de la cueva de Altamira y de otras cavernas del norte de la península se han convertido en la expresión artística más antigua de los seres humanos, quizás anterior a nuestra propia especie. Un nuevo método de datación ha permitido averiguar que la creatividad simbólica tiene más de 40.000 años y se ha encontradoen una zona donde por entonces habitaban los neandertales. ¿Fueron ellos los autores?
Esta pregunta, sin una confirmación por el momento, se refiere a la hipótesis que plantea la investigación que hoy publica la revista 'Science' y que confirma que el arte rupestre es al menos 5.000 años anterior a lo que se pensaba hasta ahora.
Las evidencias de esta creatividad humana, sea o no de un 'sapiens', se han localizado en tres cuevas de las 11 investigadas por un equipo liderado por Alistair Pike, de la Universidad de Bristol, pero formado, principalmente, por investigadores de España y Portugal.
Hasta ahora no era fácil datar estas pinturas prehistóricas, pero Pike ha desarrollado un método que mide los isótopos de uranio en las calcitas, una costra de milímetros que se ha ido depositando sobre las pinturas con el paso de los milenios.

Una sorpresa inesperada

En total, se recogieron 50 muestras microscópicas en las cuevas. Joao Zilhao, uno de los coautores, e impulsor del trabajo, reconocía a ELMUNDO.es que no podía imaginarse que fueran a obtener fechas tan antiguas. Zilhao, de la Universidad de Barcelona, ya encontró, en cuevas en Murcia, conchas perforadas utilizadas como adornos por los neandertales.
En concreto, ahora, en la cueva El Castillo se ha determinado que algunas de las huellas de manos y discos rojos tienen al menos 40.800 años, lo más antiguo del mundo. En Altamira, encontraron que unas figuras claviformes (como hoy se pintan las gaviotas en la lejanía), en el Techo de los Polícromos, que tienen 35.600 años (10.000 más de lo que se creía); y en la cueva Tito Bustillo dos figuras humanas sencillas de entre 35.000 y 29.600 años. Todas ellas son Patrimonio de la Humanidad.
No todos los autores del trabajo defienden que las hicieran neandertales. Entre los que así lo creen está Zilhao: "Ya hemos encontrado que los neandertales se decoraban el cuerpo con ocre, que tenían adornos y tallaban piezas, así que también podían hacer arte no figurativo", asegura. Otros, como José Antonio Lasheras, director del Centro de Investigación de Altamira, creen que es precipitada esta conclusión y que aún no se puede afirmar con certeza quién hizo esas pinturas.
FUENTE: EL MUNDO