martes, 22 de noviembre de 2011

Neandertales y Humanos Modernos a debate.

0.    INTRODUCCIÓN.
1.    LOS NEANDERTALES.
a)      Características físicas.
b)     El musteriense.
c)      Capacidades cognitivas.
-          Desarrollo del arte.
-          Enterramientos.
-          Tecnologías complejas y adornos personales.
-          El lenguaje y la capacidad musical.
2.    HUMANOS MODERNOS.
3.    CONVIVENCIA DE NEANDERTALES Y HM EN EUROPA.
-          El origen del comportamiento simbólico.
4.    DIFERENTES TEORÍAS.
-          Hibridación.
-          Extinción.


0.    INTRODUCCIÓN.
El debate sobre las capacidades cognitivas de los neandertales y hombres modernos está en su punto álgido. Se trata de encontrar las primeras evidencias de un comportamiento simbólico complejo y según los datos que obtenemos de la arqueología, paleoecología, medicina, etc., estamos aún muy lejos de llegar a conclusiones válidas y satisfactorias.
Tradicionalmente se venía asumiendo la teoría de que hace unos 40.000 años BP llegaron los hombres modernos desde África, siguiendo un modelo de ocupación horizontal desde Oriente Próximo y que al llegar al subcontinente europeo desarrollaron esa nueva capacidad cognitiva y el comportamiento simbólico que caracteriza a los humanos modernos y que no tenían los antiguos pobladores neandertales.
Según esta teoría, a los neandertales no se les concede ningún tipo de comportamiento simbólico y como mucho llegarían a fabricar herramientas, adornos personales, utilizar pigmentos o enterrar a sus muertos, únicamente por aculturación, es decir, una vez que vieron esas actitudes en los humanos modernos, simplemente por imitación.
Sin embargo, según las últimas evidencias, tal y como pasó con las teorías de las cronologías cortas defendidas por los investigadores anglosajones sobre el primer poblamiento europeo hasta los años noventa,  parece que nos encontramos ante una nueva línea de investigación. Muchos son los investigadores que creen,  según las nuevas evidencias que los neandertales tuvieron un comportamiento simbólico complejo y que incluso otros homínidos anteriores pudieron haber tenido algunas de esas características que definen el comportamiento simbólico.
También es cierto, que no parece muy fiable el hecho de que los hombres modernos desde su aparición en África hace unos 200.000 años BP no tuviesen ese comportamiento simbólico y que fuese sólo en algunas partes de Europa, especialmente la occidental, donde se diese ese cambio o evolución cognitiva.
Por último, señalar también que las teorías tradicionales apuntaban a una extinción de los neandertales gracias a la superioridad intelectual de los nuevos colonizadores africanos, mientras que las nuevas pruebas genéticas parecen mostrar que al menos un 5% de los genes neandertales continúan aún en los actuales seres humanos,  habiéndose comprobado con individuos de distintas zonas geográficas. También existen algunas pruebas arqueológicas que indicarían esa posibilidad de hibridación entre las dos especies.


1.    LOS NEANDERTALES.

a)    Características físicas.

El cráneo de los Neandertales era largo y achatado, contenían cerebros que por término medio eran algo más grandes que los de los humanos modernos.
Tenían grandes arcos superciliares combinados con la frente inclinada hacia atrás y no tenían mentón o barbilla.

La parte central de la cara se proyectaba hacia adelante. Se ha comentado que podría ser debido a la adaptación al frío pero cuando lo comparamos con las poblaciones modernas que viven en tierras frías ocurre todo lo contrario, ya que sus rasgos son pequeños y hacia adentro,  precisamente para que no se hielen.

Parece ser que tenían un cuerpo achaparrado que conservaba el calor en los climas fríos, y una caja torácica ancha y cónica para poder albergar pulmones grandes necesarios para su alto nivel de actividad física.

En las extremidades presentan huesos muy robustos capaces de sostener grandes músculos. Debían de tener un gran fuerza.

Sus extremidades eran cortas y parece ser que así reducían la superficie corporal, para retener el calor.


En la actualidad está fuera de toda duda el hecho de que los neandertales utilizaban el lenguaje. Desde la biología se aportan también pruebas. Una versión del gen FOXP2, relacionado con la capacidad de lenguaje.

También, según los últimos descubrimientos sobre el ADN, una variedad del gen MC1R pudo conferir a estos humanos el pelo rojo y la tez clara.

Los adultos tenían los incisivos muy desgastados  por usarlos como herramientas para sujetar huesos, pieles, etc.

b)   El musteriense.

Parece que antes del  Homo erectus todavía no se habría desarrollado esta capacidad de construcción de herramientas líticas, sobre hueso o madera, aunque podrían haber utilizado objetos que se encontraran con múltiples finalidades. Serán precisamente el Homo ergaster y Homo erectus, tanto en África el primero como en el continente euroasiático y también en África el segundo, irán desarrollando el olduvayense y achelense y serán responsables de la construcción de diversas herramientas y con distintos materiales. En España contamos con buen ejemplo de esta capacidad cognitiva con los materiales encontrados recientemente y trabajados en sílex hace entre 1 y 1,2 millones de años en la Sima del Elefante en el yacimiento de Atapuerca y asimilado al homo antecesor, perteneciente al olduvayense.

El musteriense es la industria lítica que se realizó durante el Paleolítico Medio y que por tanto sería típica del hombre de neandertal aunque también existen pruebas de que fue realizada por los hombres modernos.

El método de talla más característico va a ser la técnica Levallois, que consiste en obtener una lasca de forma predeterminada en el cerebro de los neandertales, a partir de una preparación particular del núcleo. Para la construcción de instrumentos mediante este método de talla es necesaria una concepción previa de lo que se quiere fabricar.

Las herramientas fabricadas son: raederas, puntas, denticulados, raspadores, buriles, perforadores, hendedores y cuchillos de dorso, algunos de ellos se siguen fabricando dentro del Paleolítico Superior, especialmente en el Chatelperroniense e incluso en el Neolítico van a aparecer los denticulados con morfologías variables.

Dada su compleja variedad y su extensión geográfica ha sido objeto de varios intentos de sistematización desde que iniciase este camino en 1931 Breuil. Lo que está claro para todos los investigadores es la capacidad del hombre de neandertal para la construcción de instrumentos líticos, de hueso, asta y madera y la evolución de esas técnicas a través del tiempo y del espacio.

Con respecto al espacio geográfico, han sido estudiados mucho mejor los restos en Europa, especialmente en Francia, sin embargo encontramos también en África, Norte de África, donde están apareciendo nuevas evidencias, bastante peor representado estaría el musteriense en Asia, aunque la concentración de yacimientos en el Próximo Oriente con industrias parecidas a las de Europa Occidental son muy interesantes, especialmente porque los rasgos más importantes que caracterizan el musteriense en ese lugar es la presencia de restos neandertales y humanos modernos asociados a las industrias musterienses. En el yacimiento de Qafzeh encontramos industria musteriense asociada a los humanos modernos hace 94.000 años BP.
Como en todo lo relacionado con el desarrollo de capacidad cognitivas avanzadas, las teorías tradicionales niegan que los neandertales las tuvieran y fuesen capaces de diseñar y después elaborar herramientas para cazar, trabajar, etc. Sin embargo, como en otros casos, parece que las evidencias de los nuevos descubrimientos ponen de manifiesto que los neandertales tenían esa capacidad de concebir instrumentos y fabricarlos, tanto durante el musteriense como de forma mucho más evidente en el chateperroniense con el desarrollo de una industria compleja.


c)    Capacidades cognitivas.
El comportamiento moderno  apareció alrededor del 40.000 BP y tiene que ver con el comportamiento simbólico. Tradicionalmente, al hombre de neandertal se le venían negando estas capacidades, sin embargo, los últimos estudios realizados apuntan a una revisión de esas capacidades.
-          Desarrollo del arte.
Es una capacidad que la teoría tradicional viene negando al hombre de neandertal aunque las últimas investigaciones están demostrando evidencias artísticas durante el musteriense como las conchas perforadas y con pigmentación aparecidas en la Cueva de los Aviones en Murcia datadas 50.000 años BP, el molar de mamut encontrado en Tata, Hungría en 1964 moldeado, tallado y con pigmentación, el pendiente en hueso de Arcy-sur-Cure, Francia, las evidencias en el estrato neandertal de la Cueva de El Castillo con arte figurativo estudiadas por Victoria Cabrera y Federico Bernaldo de Quirós en 2004 y más recientemente por este último catedrático que manifiesta la diferencia entre la aparición del hombre moderno en la cueva y la aparición del arte, tanto pequeños huesos con evidencias gráficas que habría sido producto de una evolución del musteriense. Parece claro, aunque todavía algunos investigadores se resisten a cambiar la teoría tradicional o simplemente le otorgan al neandertal la capacidad de imitación del arte desarrollado por los neandertales durante el chatelperroniense.
-          Enterramientos.
La teoría tradicional, como en otros aspectos, niega la capacidad cognitiva y de abstracción suficiente para tener una conducta simbólica a los hombres de neandertal aunque como en otros campos, los últimos descubrimientos ponen en evidencia esa teoría y los investigadores cada vez están más de acuerdo en otorgar esta capacidad a los neandertales.
Parece claro que los neandertales eran capaces de amar, cuidar y defender a los suyos, así como de enterrarles para ser  protegidos de las fieras o para prepararlos para algún tipo de creencia en el más allá.
Actualmente disponemos de algunos yacimientos en los que contamos con enterramientos neandertales: La Chapelle-aux-Saints en Francia con el enterramiento de un cuerpo femenino con ofrendas de restos animales o el de Le Moustier, también en el sur de Francia con varios enterramientos uno de ellos con el cuerpo de un adolescente con pigmentación y enterrado en una posición determinada, Skault o Kebara, no ofrecen ninguna duda de esa capacidad en los neandertales.
La tumba descubierta en la Sima de las Palomas en Murcia contiene los cuerpos de un hombre y una mujer adultos y un niño de alrededor de 10 años y ha sido  datado en 50.000 años BP en posición  determinada y cerrando la tumba de forma que Michael Walker asegura que se trata de un enterramiento intencionado.
Otros investigadores como D’Errico, Clark Howell, Hayden y la mayoría de los investigadores actuales, también creen que tanto la colocación de los esqueletos como los objetos que los acompañan y la forma de cerrar las tumbas tienen un carácter premeditado, en otros casos podría existir canibalismo ritual y otras formas de ritos o creencias. De hecho, con anterioridad al hombre de neandertal, el Homo heidelbergensis hace 400.000 años BP., según aseguran los miembros del equipo de Atapuerca, Juan Luis Arsuaga e Ignacio Martínez,  la Sima de los Huesos sería un lugar de enterramiento y además después del descubrimiento de “Excálibur”, un bifaz de color rojo, también hace pensar que tuviese un carácter simbólico.

-          El lenguaje y la capacidad musical.
La fonación no es algo exclusivo de los seres humanos, sin embargo, la articulación de fonemas si que lo es. La capacidad de agrupar estos fonemas y de darles un significado concreto a cada uno de ellos es lo que ha dado a los neandertales esa capacidad cognitiva tan importante como para poder comunicarse entre todos los miembros de la comunidad.
Esta capacidad tampoco la admiten algunos investigadores que piensan que es propia sólo del hombre moderno, aunque hace ya años que fue investigado en El Sidrón Asturias.
La fonación no es algo exclusivo de los seres humanos, sin embargo, la articulación de fonemas si que lo es. La capacidad de agrupar estos fonemas y de darles un significado concreto a cada uno de ellos es lo que ha dado a los neandertales esa capacidad cognitiva tan importante como para poder comunicarse entre todos los miembros de la comunidad.
Esta capacidad tampoco la admiten algunos investigadores que piensan que es propia sólo del hombre moderno, aunque hace ya años que fue investigado en El Sidrón Asturias y los numerosos restos neandertales encontrados y recientemente con la demostración del genoma con el gen FOXP2 ­localizado en el cromosoma 7 e implicado en el lenguaje.
Y sobre todo desde que Arsuaga y Martínez demostraran la capacidad neandertal de crear un lenguaje moderno en el que se entendiesen todos los miembros de la comunidad.

Las capacidades que han demostrado son:

-Elevada encefalización y un desarrollo de las áreas de Broca y Wernicke (relacionadas con la producción y comprensión del lenguaje) parecidas a las que tiene el hombre moderno
-También se ha demostrado la presencia en el ADN neandertal de la variante humana del gen FOXP2, relacionado con los procesos mentales que tienen que ver con el lenguaje.
-La distancia entre los huesos vómer y occipital que están relacionados con el habla es acortada como en los hombres modernos, y el hioides también corresponde al tipo humano moderno, lo que  unido a un patrón auditivo muy parecido al nuestro.
-Contarían también con la capacidad cognitiva simbólica de producir pensamientos, ideas, etc., que poder transmitir.

En este último punto es donde es más difícil poner de acuerdo a los investigadores ya que el momento en el que los neandertales y también los hombres modernos tuvieron esa capacidad no está aclarado aún aunque estuviesen preparados morfológicamente para ello.

No existen sin embargo, conclusiones claras, de donde, cuando y en que miembro del género homo estaría el origen del lenguaje.
 
2.    HUMANOS MODERNOS.

a)    Características físicas.
-          Capacidad craneal 1.600 cc.
-          Desaparición de la cresta sagital y los arcos superciliares.
-          Frente elevada y mandíbula definida sin prognatismo.
-          Columna vertebral  vertical y con leves curvaturas que permiten distribuir mejor el peso del cuerpo.
-          Extremidades más alargadas y músculos menos fuertes que los neandertales.
-           
b)   Origen y evolución de los humanos modernos.
Aunque ya habían aparecido con anterioridad los seres humanos anatómicamente modernos, en fechas tan tempranas como 265.000 años BP en Florisbad (Suráfrica) y en fechas más recientes  en otros yacimientos africanos, los humanos modernos tienen su origen también en África, en las proximidades del río Omo, en Etiopía hace unos 200.000 años.
Según la mayoría de investigadores, en este momento, los hombres anatómicamente modernos todavía no tendrán una capacidad cognitiva capaz de realizar procesos abstractos como la creación del arte, el pensamiento de una vida más allá de la muerte o la capacidad de relacionarse con una lengua evolucionada y el proceso cognitivo previo para la construcción de instrumentos o para la realización de actividades que le vayan a beneficiar en el futuro.
Según la teoría de Eva Mitocondrial toda la humanidad actual descendería de una sola mujer hasta nuestros días.
Un primer paso según algunos investigadores para evolucionar en las capacidades cognitivas podría haber estado en la explosión del volcán de Toba en Indonesia hace unos 75.000 años y que llevará a la casi extinción de nuestra especie quedando unos 2.000 individuos que serán el origen de toda nuestra especie.
El hombre moderno habría llegado al continente euroasiático hace unos 90.000 años, aunque completamente aceptado por todos los investigadores será a partir de 40.000 años BP cuando le encontramos en Europa compitiendo con los neandertales por el espacio geográfico.

Desde los trabajos G. Plaplace y F. Bordes entendemos que  la tecnología lítica del final del Musteriense es más compleja de lo que tradicionalmente se pensaba, con sistemas de talla, conformación y retoque que suponen la planificación previa desde la captación de la materia prima (sílex y otros) hasta la utilización de los objetos finales.
La cultura Chatelperroniense del Sur de Francia es neandertal y perteneciente ya al Paleolítico Superior con signos evidentes de pensamiento simbólico en los enterramientos y una cultura evolucionada. También es posible que en muchos casos la cultura Auriñaciense  relacionada con los HAM pudiera ser obra de los neandertales ya que no han sido encontrados restos humanos. En cualquier caso, tampoco sería una evidencia la demostración de una cultura material superior por parte de los HAM, si tenemos en cuenta que durante el mesolítico encontramos regiones y etapas con una capacidad de construcción de instrumentos inferior a la del Paleolítico Superior y no por ello pensamos que esos humanos fuesen menos inteligentes.


3.    CONVIVENCIA DE NEANDERTALES Y HM EN EUROPA.

Las teorías tradicionales atribuían la llegada a Eurasia de los hombres modernos alrededor de 40.000 años BP, aunque como hemos visto lo más probable es que esa fecha se acerque mucho más a los 100.000 años BP. También daban por buena una convivencia de entre 8.000 y 10.000 años de las dos especies compartiendo los mismos espacios geográficos y compitiendo por las mejores zonas de caza mientras que los humanos modernos con una supuesta superioridad intelectual fueron imponiéndose en todos los lugares mientras que los neandertales habrían ido perdiendo espacios hasta ser relegados a la mitad sur de la Península Ibérica y simbólicamente hasta el “último refugio neandertal” en la Cueva de Gorhan como último indicio de presencia de neandertales hace 28.000 años, aunque algunas modernas dataciones llevan esa fecha hasta diez mil años antes, poniendo en duda incluso el hecho de que interactuaran estas dos especies en el espacio europeo.

Según Mellars: "… innovaciones tecnológicas y de comportamiento permitió que las poblaciones humanas modernas invadieran a otras poblaciones. Los neandertales retrocedieron inicialmente a regiones más marginales y menos atractivas del continente y finalmente, en unos miles de años, se extinguieron". Este autor pretende demostrar la supremacía del hombre moderno sobre los neandertales debido a lo anteriormente expresado y a su superioridad numérica, lo que haría retroceder a éstos al sur del Ebro en la Península Ibérica.

Sin embargo, las últimas investigaciones ponen en evidencia todos los preceptos anteriores, desde la llegada al continente euroasiático hace alrededor de 100.000 años, hasta la forma de ocupación horizontal a través de Oriente Próximo hasta la Península Ibérica, las capacidades cognitivas de ambas especies e incluso se pone en entredicho la convivencia entre ellos.
Las fechas que se barajaban para la separación de estas dos especies estaban alrededor de 700.000 años BP, sin embargo, las últimas investigaciones como la tesis doctoral de Aida Gómez Robles investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, sería  alrededor de 500.000 años  BP la separación entre humanos modernos y neandertales. según  los análisis genéticos de ADN.
Esta misma investigadora asegura que todavía no se conoce la especie ancestral común, sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad de Roma y de la Unidad de Antropología Biocultural de la Universidad del Mediterráneo han estudiado el cráneo de Ceprano (Italia), lo han fechado en torno a 400.000 años BP y aseguran que las características de ese cráneo lo emparentan  con los hombres modernos y con los neandertales. El problema que le ven algunos investigadores como Bermúdez de Castro no es el de que sea un antepasado común a las dos especies sino la catalogación que hace este grupo de estudio como homo heidelbergensis.


          - El origen del comportamiento simbólico.
El conocimiento que se tenía hasta hace poco tiempo, era que el homo sapiens, llegado de África hace unos 40.000 años y una vez en Europa Occidental, crea el auriñaciense y trae consigo unos métodos de caza y comportamiento distintos a los que tenían los neandertales que ocupaban Europa.
Las primeras evidencias de comportamiento moderno por parte de neandertales que tenemos las investiga Victoria Cabrera en la Cueva del Castillo en el año 1990 y hacen referencia a las capacidades de talla lítica de los hombres de neandertal parecidas a las del HM.
Si realizamos una valoración de inteligencia con respecto a las capacidades artísticas o de creación de instrumentos líticos o simbólica abstracta parece que los neandertales eran muy parecidos a los HM.
En Abric Romaní (Capellades, Barcelona), los neandertales que vivieron hace 55.000 años, realizan una perfecta distribución de los espacios de habitación. Esta capacidad había sido admitida, sólo a los hombres modernos y demuestra la capacidad cognitiva de distribución de lugares de habitación de los hombres de neandertal. En la cueva de Navalmaíllo en Madrid también parece que existen estas distribuciones en los lugares de habitación.
En realidad, no es posible, con los datos objetivos actuales, determinar el momento exacto de la aparición de un comportamiento simbólico dentro del género homo, así como tampoco podemos medir el grado de simbolismo en cada una de las especies e incluso si estamos aplicando los elementos correctos para determinar estas capacidades.

Las más antiguas industrias realizadas por homínidos sería la Olduvayense y estarían trabajadas sobre piedra. Han sido varias las especies, desde el homo habilis, recientemente descrito como fuera del género homo, hasta el erectus y el ergaster los que fabricaban herramientas líticas y algunas sobre hueso, destacando que incluso algunos australopitecus pudieron haber fabricado también este tipo de herramientas que sinceramente creo que indican un claro síntoma de pensamiento abstracto.

Sin embargo, no sería hasta la aparición de “Excálibur”, un bifaz de piedra roja de unos 500.000 años de antigüedad encontrado en la Sima de los Huesos y según el equipo del yacimiento de Atapuerca podría tener un significado simbólico ya que no está usada y ha sido encontrada en lo que parece y también ha sido definido por este equipo, como un enterramiento de homo heidelbergensis, lo que también sería una prueba de comportamiento simbólico.

También, aunque con dudas de datación, tendríamos la Venus de Tan-tan en Marruecos con una antigüedad de entre 200.000 y 300.000 años y también asignada al homo heidelbergensis o la Venus de Berejat Ram, también datada entre 230.000 y 280.000 años de antigüedad como las figuras antropológicas más antiguas encontradas y que reflejan indicios de una capacidad simbólica del homo heidelbergensis.

Con respecto a neandertales y hombres anatómicamente modernos ya he hecho algunas referencias de su capacidad de comportamiento simbólico anteriores a la aparición del auriñaciense y chatelperroniense hace unos 40.000 años, como el descubrimiento de conchas perforadas con pigmentación en  la Cueva de los Aviones de Murcia realizado por neandertales 50.000 años BP o los fragmentos de cáscaras de avestruz pintados y grabados en Diepkloof en Suráfrica realizados por hombres modernos, entre otros y que mostrarían una tendencia gradualista en lugar de una aparición de capacidades simbólicas hace 40.000 años BP por parte de los hombres modernos y que solo en algunos casos y por imitación podrían haber realizado también los neandertales como venían manteniendo las teorías tradicionales.

Algunas de esas capacidades simbólicas, son las que hemos tratado, como realización de obras de arte, enterrar a sus muertos, utilización del lenguaje, etc., o lo que es lo mismo, ser capaces de desarrollar un pensamiento conceptual complejo y en la actualidad, además de la teoría tradicional que mantenía que fue el hombre moderno a su llegada a Eurasia hace unos 40.000 BP. existen  numerosos descubrimientos,  investigaciones e investigadores que defienden que podría haberse dado en momentos diferentes y en espacios geográficos distintos un comportamiento simbólico que podría ser distinto de una especia a otra y un número más reducido de investigadores como Bahn o Marshack que defenderían el origen del comportamiento simbólico entre neandertales tempranos e incluso entre homo heidelbergensis.


4.    DIFERENTES TEORÍAS.
 
La teoría tradicional venía manteniendo la duplicidad de estas dos especies, el hombre de neandertal sería producto de la evolución de la última oleada de homínidos que llegó a Europa y que descienden del homo erectus, homo antecesor, homo heidelbergensis y hombre de neandertal. Sin embargo, el hombre moderno, habría aparecido en África y habría llegado a Europa desde Oriente Próximo alrededor de 40.000 años BP., entrando en competencia directa con los neandertales con los que compartirían espacios geográficos durante diez mil años. Estos últimos serían extinguidos por sus menores capacidades cognitivas comparativas con respecto a los hombres modernos que serían los que perduraran gracias a esa inteligencia superior. Muchos son los investigadores que llevan años cuestionando esta teoría como d’Errico, Zilhao, Baffier, Pelegrin, etc.

-           Hibridación.

Ambas especies evolucionaron desde un antepasado común pero la teoría de la asimilación o hibridación entre homo sapiens y neandertales trata de explicar precisamente eso, la hibridación entre las dos especies una vez que llegan los humanos anatómicamente modernos a Eurasia en lugar de la extinción de los neandertales ante una especie más inteligente.

El descubrimiento de los restos de un niño de cuatro años en Lagar Velo (Portugal) en 1998 dividió a los investigadores con respecto a si los restos encontrados eran de un híbrido o simplemente un neandertal. La datación determinó que habría vivido alrededor de 25.000 a. BP y algunos investigadores como Zilhao pensaron que se trataría de una mezcla entre neandertales y hombres modernos debido a la poca edad del niño y su enterramiento que parecía indicar que tenía rasgos de homo sapiens. Sin embargo, según investigaciones recientes parece que sería un neandertal aunque habría sido enterrado bajo algún ritual, cubriendo su cuerpo con cobre rojo y depositando una capa de vegetación quemada y objetos rituales, lo que vendría a demostrar una vez más el evolucionado pensamiento simbólico de los neandertales.
Tres fragmentos de huesos procedentes de la Cueva Vindija, en Croacia de hace 40.000 años han sido utilizados para ser extraído el ADN y utilizado para generar una secuencia preliminar del genoma Neandertal, completado en un 60% y comparado con los genomas de cinco humanos actuales, con el sorprendente resultado que parece confirmar la teoría de la hibridación. El estudio desvelaba que entre el 1% y el 4% del ADN de los humanos modernos es compartido con el de los neandertales. Esta hibridación pudo darse en Oriente Próximo entre 70.000 y 80.000 años BP. De todas formas, debemos tomar estas nuevas investigaciones con cuidado extremo ya que solo es el comienzo de ese camino, aunque también es cierto que numerosas pruebas arqueológicas y algunos investigadores apuntaban ya en esa dirección.
Algunos investigadores como el antropólogo Erik Trinkaus de la Universidad Washington en Saint Louis han llegado a las mismas conclusiones a través del registro fósil o Joao Zilhao entre otros.

-          Extinción.

El Homo neanderthalensis habría sido extinguido del continente europeo tras 10.000 años de competencia con los nuevos habitantes que podrían adaptarse mejor a la climatología, habrían competido en combate directo, habrían sido infectados por nuevas enfermedades, etc. Todas estas teorías y algunas más vienen proponiéndose para justificar el eurocentrismo y la superioridad de nuestra especie, además de causas religiosas o simplemente de superioridad intelectual.

Desapareció hace unos 28.000 años, después de ser relegado al sur de la Península Ibérica y los últimos lugares en los que habitaron como la cueva de Dorham. Al margen de nuevas teorías en las que se intenta demostrar que los neandertales desaparecieron antes de la llegada al continente europeo de los hombres modernos, la teoría que más seguidores tenía y mayor sustento científico demostraba era la extinción por competencia directa, sin descartar otras como el cambio climático, etc.

Con las últimas investigaciones sobre el genoma neandertal, restos fósiles, etc., esta teoría ha perdido buena parte de las bases en las que se sustentaba.

JOSÉ LUIS ROMERO CARRETERO.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Los caballos realistas del arte rupestre en el Paleolítico

Pinturas rupestre de caballos prehistóricos.en cuevas de Francia.| PNAS

Pinturas rupestre de caballos prehistóricos.en cuevas de Francia.| PNAS
Durante mucho tiempo se ha especulado que algunas de las pinturas prehistóricas, especialmente las de caballos de colores poco habituales, son prueba de la capacidad simbólica de aquellos primeros humanos modernos. Ahora, un estudio realizado con ADN antiguo ha puesto de manifiesto que estos caballos existieron realmente, y por tanto los habitantes de estas cuevas se limitaron a retratar lo que veían a su alrededor.
El equipo, dirigido por Melanie Pruvost, del Instituto Leibniz para la Investigación de la Vida Salvaje (Alemania), publica en esta semana en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS) que todas las variaciones en el pelaje de los equinos predomésticos que se ven en las pinturas de las cuevas paleolíticas existieron, incluido el caballo con manchas de leopardo.
Hasta ahora, otros estudios genéticos habían probado que en aquella época había caballos color canela y negros, pero no con manchas, por lo que algunos arqueólogos atribuían pinturas en las que éstos aparecen a creaciones simbólicas. Así se explicaba el caso de los caballos con manchas negras de las cuevas de Pech-Merle, en Francia, de hace unos de 25.000 años, similares a los modernos 'caballos leopardo'.
Los investigadores, entre los que está Arturo Morales-Muñiz, de la Universidad Autónoma de Madrid, analizaron el ADN rescatado de fósiles de caballos, de hace 35.000 años, encontrados en Siberia, Europa del este y en la Península Ibérica, en total en 15 yacimientos diferentes.
Cuatro de las muestras del Pleistoceno y dos de la Edad del Cobre compartían un gen asociado a las manchas del leopardo, una evidencia de que los caballos con manchas existían entonces. Otros 18 caballos eran marrones y siete negros, una muestra completa del catálogo que fue retratado en las cavernas.

Manchas en la piel

"Nuestros resultados sugieren que, por lo menos para los caballos salvajes, las pinturas de cuevas paleolíticas, incluyendo las pinturas notables de caballos manchados, se basaron en el aspecto de la vida real de animales", confirma el profesor Michi Hofreiter, otro de los autores, de la Universidad de York. "La conclusión es que las pinturas son reflexiones sobre lo que los seres humanos de entonces veían en su entorno", añade.
Para Pruvost se trata de los primeros pasos en la aplicación de las herramientas genéticas en estudios sobre la vida en el pasado, incluso en temas tan dispares como el arte.
No se sabe con exactitud cuantos yacimientos paleolíticos contienen pinturas de animales, pues de algunas imágenes aún se discute su especie, pero sí que al menos hay 40 enclaves en la región de Dordogne-Périgord (Francia) y en la cornisa Cantábrica española. En casi todos ellos hay caballos.
La motivación que llevó a los artistas a retratar estos animales está todavía en discusión. Las pinturas de Pech-Merle particularmente han generado mucha discusión. "La gente dibujó lo que vio, y eso nos da mayor confianza en la comprensión de las pinturas paleolíticas de otras especies como si fueran ilustraciones", señala Pruvost.
Hoy la variación del caballo manchado sigue siendo popular, con razas como Knabstrupper, Appaloosa y Noriker. El hecho de que cuatro de cada 10 caballos europeos en el Pleistonceo fueran de este genotipo nos dice que no era raro, aunque el más común, como ahora, sí era el de color marrón, que también es el más habitual en las pinturas rupestres.

FUENTE: EL MUNDO

lunes, 17 de octubre de 2011

EL ARTE MUEBLE PALEOLÍTICO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA.


1.      INTRODUCCIÓN.

2.       ¿QUÉ ES EL ARTE MUEBLE?
-          Definición.
-          Clasificación tipológica del arte mueble.

3.       HISTORIA DE LA INVESTIGACIÓN.

4.       TEORÍAS INTERPRETATIVAS.

5.       PRINCIPALES SOPORTES DEL ARTE MUEBLE.

6.       TEMÁTICA REPRESENTADA.

7.       DISTRIBUCIÓN DE YACIMIENTOS.

8.       CONCLUSIÓN.

BIBLIOGRAFÍA.


             1. INTRODUCCIÓN.
El arte mueble paleolítico, a diferencia del arte parietal, fue clasificado inmediatamente como tal, desde el descubrimiento de la primera pieza de arte mobiliar en la cueva de la Madelaine  (Francia) en el año 1864, mucho antes que se descubriera el arte rupestre parietal. Se trataba de un fragmento de marfil en el que estaba representado un mamut.
Este tipo de arte es representado sobre herramientas de uso cotidiano y armas como buriles, azagayas, propulsores, bastones de mando, agujas, cuentas de collar, etc., así como grabados sobre rocas, conchas de moluscos, estatuillas de piedra (venus) y todo tipo de representaciones artísticas sobre objetos transportables.
Como el arte parietal, ha sido objeto de numerosas interpretaciones y teorías desde su aparición. También ha sido utilizado como fósil guía para obtener dataciones del arte parietal el que hasta ahora había sido considerado como verdadero arte paleolítico, siendo en parte marginado el arte mueble hasta la actualidad en que ha tomado mayor importancia. De hecho, muchos investigadores no le consideraban propiamente un arte o simplemente un complemento del “arte paleolítico verdadero” que no es otro que el arte parietal.
El arte mueble no ha sido ajeno a las teorías interpretativas desde su aparición en el siglo XIX así como su funcionalidad. Se trata de un tema muy controvertido, pero desde el principio, los investigadores han intentado buscar un significado a este tipo de arte con las dificultades que ello conlleva.
 

2.      ¿QUÉ ES EL ARTE MUEBLE?

-          Definición.
Conocemos por arte mueble paleolítico al conjunto de realizaciones plásticas, pintura, escultura y grabados, realizado durante el Paleolítico Superior sobre objetos de uso cotidianos: líticos, de hueso, asta, marfil, madera, etc., que pueden ser transportados.
En algunos casos, parece que la posesión de este tipo de objetos debió tener algún significado que actualmente desconocemos, mientras que otros objetos debían ser utilizados normalmente.
-          Clasificación tipológica del arte mueble.
Existe una gran diversidad con respecto a los soportes utilizados para representar este arte y por supuesto, en la tipología de los objetos y su funcionalidad que contienen arte mueble.
. Herramientas y armas: propulsores, varillas, arpones, azagayas, espátulas, bastones, etc.
. Objetos rituales y religiosos: pequeñas esculturas (venus), huesos grabados, plaquetas.
. Objetos colgantes.
De la misma manera, existe variedad temática, desde motivos geométricos, zoomórficos, humanos, etc., así como de técnicas empleadas.

3.      HISTORÍA DE LA INVESTIGACIÓN.
El arte mobiliar fue aceptado tempranamente como paleolítico, contrariamente a lo ocurrido con el arte parietal, que incluso fue puesta en duda su autenticidad desde el primer descubrimiento de las pinturas rupestres de la cueva de Altamira por Marcelino Sanz de Sautuola en Santillana de Mar (Cantabria) en el año 1879, hasta el 1902 en que Cartailhac y H. Breuil visitan la cueva y se sitúa cronológicamente en el Paleolítico Superior.
Sin embargo, el arte mueble, como decía, fue aceptado desde 1864 en que Edouard Lartet descubre en la cueva de la Madelaine (Dordoña, Francia) un fragmento de marfil  en el que se representaba una imagen de de mamut.

Desde 1834 había sido descubierto por Brouillet en la cueva suiza de Chaffaud, un hueso grabado con dos ciervas, aunque no serían consideradas prehistóricas hasta después de algunos años y sobre todo, no fueron aceptadas las capacidades cognitivas suficientes para la elaboración de este arte por muchos investigadores y especialmente por la sociedad, hasta los años 60 del siglo XIX.

En España, que es el ámbito y materia de estudio de este trabajo, no existirá una investigación prehistórica como tal y serán algunas publicaciones que se traducirán al castellano durante los años setenta del siglo XIX y siempre bajo la sospecha de la Iglesia Católica muy conservadora y reaccionaria durante todo el siglo, contra el liberalismo, la ciencia y todas las publicaciones extranjeras, las que irán preparando el camino para la investigación en nuestro país. Las instituciones dedicadas a la investigación prehistórica eran ese momento la Sociedad Española de Historia Natural y la Escuela de Antropología.

Sin embargo, sería a comienzos del siglo XX el momento en que se multiplicarán los esfuerzos en la investigación del arte paleolítico. Como había dicho anteriormente, el arte mobiliar fue tratado desde el principio como complemento del arte parietal, aún habiéndose descubierto con anterioridad y tratándose en muchos casos como una herramienta de datación siempre y cuando aparece en su contexto ya que también, por su propia naturaleza es fácilmente descontextualizado.
Durante esos comienzos de siglo, van a sobresalir investigadores incansables como Alcalde del Río, Breuil y Obermaier entre otros, llevando a cabo estudios e investigaciones sobre la gran multitud de yacimientos descubiertos en toda la zona cantábrica y suroeste francés. Igualmente fructífera será la aparición de numerosas piezas de arte mueble en las nuevas cuevas descubiertas como Covalanas, La Haza, Hornos de la Peña, El Castillo, El Pendo, El Pindal, etc.

Para facilitar su estudio, se han diferenciado varias zonas geográficas dentro en la Península Ibérica, siendo la zona cantábrica la más importante, tanto cuantitativa como cualitativamente, con respecto a la aparición de arte mueble en los distintos yacimientos.

Con respecto a la historiografía de esta zona cantábrica, tenemos dos manuales que han sido referencia obligada para iniciarse o profundizar en el estudio del arte mueble. Se trata en primer lugar, del trabajo realizado en 1973 por I. Barandiarán que recoge de forma crítica todas las piezas encontradas hasta ese momento en la zona y las ordena de forma sintética, como venía advirtiendo en este trabajo que debían hacerse los trabajos, desde lo particular de cada yacimiento hasta la generalidad de las conclusiones.

De manera distinta y de gran relevancia también será el trabajo de Mª S. Corchón en 1986 que ordenará por periodos del Paleolítico Superior e irá desde la generalidad hasta la particularidad de los temas, soportes, técnica, etc.

Durante los años 80 y 90 se dieron grandes avances en todo lo referido a dataciones de los objetos de arte mueble, posibilitando así una cronología más fiable y una clasificación mucho más concreta al utilizar diversos medios de datación. De esta forma han aparecido numerosos trabajos.

Existen numerosos trabajos que estudian los periodos paleolíticos, técnicas, soportes, etc., y los manuales mencionados de Barandiarán y Corchón han sido continuamente actualizados por sus autores.

Desde su descubrimiento, el arte prehistórico en general y el arte mueble en particular,  suscitó el enigma de su significado y los investigadores han interpretado este arte con grandes teorías generalistas que pretenden reducir la capacidad artística y cognitiva de sus autores tanto en el espacio como en el tiempo.


4.      TEORÍAS INTERPRETATIVAS.
Una primera apreciación sería el hecho de que desde los primeros momentos de la aparición del arte rupestre paleolítico a las sociedades modernas se haya omitido en su estudio al hombre que lo creó.
Desde el descubrimiento de este arte hace ya más de 150 años, los investigadores han hecho diversas propuestas sobre la interpretación  del arte rupestre paleolítico. La desconfianza, cuando no la negación de las teorías evolucionistas fueron remitiendo después de la primera oleada de descubrimientos durante el siglo XIX, gracias entre otros a Boucher y Lubock que permitieron que se reconociese este arte como realizado por hombres modernos que habitaban en cuevas hacía milenios y que tenían capacidades artísticas.
Una vez asumida la posibilidad de autenticidad de este tipo de arte, la primera interpretación fue propuesta por E. Lartet, H. Christy (E.Lartet, H Christy 1865-1875) y E. Piette (E. Piette 1907) y sería la del “arte por el arte” o simple decoración de las estancias ya que sus habitantes tendrían grandes periodos de inactividad y despojándoles de la capacidad de abstracción necesaria para ser llevados por motivaciones religiosas. El “arte por el arte” como motivación de la representación del entorno va a ser muy pronto reemplazada por el totemismo al ser comparadas sus obras con las de los aborígenes, entre otros australianos. Según Rick Gore en su artículo de la edición especial de la prestigiosa revista científica “National Geographic” España. “La evolución del hombre:  de África a Atapuerca”, en el que cuenta como una aborigen australiana es capaz de representar espíritus míticos, lugares sagrados y tótems animales mientras que le explica que todos los hombres serían artistas y tendrían la capacidad de realizar esas representaciones si nuestra cultura no “hubiese expulsado esa capacidad de nuestro interior”.
Los primeros años del siglo XX fueron muy fructíferos en cuanto a aparición de yacimientos como de investigación e interpretaciones sobre el arte paleolítico. En estos momentos, también se comenzaron a desvincular del totemismo algunos investigadores, para contemplar otra posible teoría. Sería Salomón Reinach en 1903 el primero en plantear la teoría de la magia simpática, que consistía simplemente en la pretensión de poder influir el artista a través de sus composiciones en determinados actos de la vida diaria, como serían la caza, la fertilidad, etc. Más tarde, otros investigadores como Breuil, adoptaron esta teoría con mayor o menor rigor. Hemos pasado del arte por el arte, la simple decoración de naves y cuevas al totemismo y de éste a la magia simpática y propiciatoria a lo religioso que llegaría hasta los años sesenta del siglo XX, mezclando todo lo anterior con brujos y ritos.
Serían Leroi Gourhan y  Emperaire quienes plantearían una nueva visión: el estructuralismo con introducciones como las relaciones sociales, etc. Se criticaba las anteriores teorías, especialmente la religiosa y se incidía en que no podemos explicar el pasado basándonos en reconstrucciones actuales realizadas sobre pueblos primitivos actuales. Se trata también de una nueva metodología, utilizando el método científico de forma general y con motivos sexuales enfrentados, simbología de pertenencia, etc. La reacción contra estas teorías vendrían del historicismo y el postelitismo. Balbín y Alcolea a principios del siglo XXI plantean el arte como medio expresivo y comunicativo multicausal y con relaciones del hombre con el territorio.


5.      PRINCIPALES SOPORTES DEL ARTE MUEBLE.
El arte mobiliar se asienta sobre múltiples soportes y tienen funcionalidades distintas.
-          Soportes de origen orgánico: marfil, asta y huesos de animales.
-          Minerales: sobre distintos tipos de piedras.
Según su funcionalidad podemos dividir:
. Herramientas y armas: propulsores, varillas, arpones, azagayas, espátulas, bastones, etc.
. Objetos rituales y religiosos: pequeñas esculturas (venus), huesos grabados, plaquetas.
. Objetos colgantes.
Propulsores: Se utilizaba para lanzar objetos y estaba construido con asta, madera o huesos de animal. Suelen tener un tamaño aproximado de unos 50 cm.
Varillas: Construida con asta de ciervo de unos 8 a 10 cm. De larga y 1 cm. De ancha.
Agujas: El material utilizado es el hueso y tienen una perforación en la parte superior y van decreciendo hacia la punta.
Azagayas: Se trata de armas arrojadizas que son lanzadas con los propulsores o realizadas para enmangar. Fueron construidas sobre asta, hueso o marfil y su decoración se suele limitar a motivos abstractos.
Espátulas: Se fabricaban en asta y hueso con motivos abstractos y no se conoce con exactitud su funcionalidad.
Bastones: Construidos con asta de ciervo y tradicionalmente interpretados como objetos relacionados con el poder. Fueron calificados como bastones de mando, aunque parece que su funcionalidad era como herramienta para fabricar otros útiles. Normalmente se representaban en ellos motivos naturistas con animales con animales grabados y como temas secundarios los geométricos y abstractos.
Venus: Se trata de esculturas de bulto redondo, generalmente de mujeres con los órganos sexuales muy desarrollados y realizadas en piedra fundamentalmente, asta, hueso, marfil, etc. Han sido objeto de muchas interpretaciones subjetivas a lo largo del tiempo.
Huesos grabados: Representaciones zoomorfas y geométricas sobre cualquier hueso de animales variados.
Plaquetas: Tallado o pintura sobre piedras de superficie plana con representaciones zoomorfas, humanas y también geométricas y abstractas.
Objetos colgantes: Son muy diversos, construidos con conchas, marfil, hueso y piedra. Son elementos que tienen un carácter ornamental y posiblemente de diferenciación social o sencillamente ritual o simbólico. La decoración es geométrica y zoomorfa.
En realidad, tenemos una idea muy limitada de la funcionalidad de estos objetos y de su significado.

6.      TEMÁTICA REPRESENTADA.
Como ya he dicho con anterioridad, la temática utilizada durante el Paleolítico Superior en los objetos que contienen arte mueble es muy variada y ha sido interpretada por los investigadores desde su aparición en el siglo XIX siguiendo las mismas tendencias que el arte parietal. Desde las teorías de “el arte por el arte”, pasando por el totemismo, magia simpatética, teorías estructuralistas, hasta la última tendencia chamánica renovada.
Los temas representados en los distintos soportes, son signos abstractos que van desde sencillos trazos hasta grafismos complejos de los que desconocemos su significado en una inmensa mayoría y alrededor de ¼ de las representaciones serían zoomórficas, destacando, dentro de éstas, las cabras salvajes, los cérvidos y los caballos sobre otras especies que resultarían minoritarias, enfrentándose así al bestiario representado en el arte parietal en el interior de las cuevas.
Los temas animales se ajustan a los distintos soportes, distorsionando así sus proporciones y apareciendo mezclados con signos en muchas ocasiones o formando un grupo de animales.
La figura humana también aparece representada aunque en una proporción mucho más baja que los signos y las figuras animales. Sin embargo, como ya he señalado, existe una escultura de bulto redondo típica del paleolítico en la que se realizan mujeres de piedra, arcilla, etc., son las conocidas venus.
Según indican los investigadores, parece ser que también existe una evolución de temas o estilos artísticos desde el inicio del paleolítico en el auriñacoperigordiense hasta el magdaleniense, pasando por el periodo solutrense. Se trataría de unos 25.000 a 30.000 años en los que la evolución del arte es una obviedad, llegando en el último periodo paleolítico o magdaleniense a una estilización muy delicada de las obras y a una evolución hacia un realismo estereotipado.

7.      DISTRIBUCIÓN DE YACIMIENTOS.
Sin duda alguna, el ámbito cantábrico es el más importante tanto por número de yacimientos con arte mueble, como por la gran cantidad de piezas encontradas y la calidad de estas obras.
Hasta ahora se venía poniendo el límite de esta zona en la zona central de la Comunidad Asturiana, sin embargo, recientemente está siendo excavada con éxito la cueva de Pena Grande en Lugo, extendiéndose así la frontera occidental otros 150 km. Aproximadamente. En esta cueva ha aparecido un colgante de piedra con perforación bicónica.
En la zona asturiana nos encontramos con numerosos yacimientos, desde los de la zona central: Entrefoces, Las Caldas y La Viña, La Lluera, Cueva Oscura, con gran cantidad de nuevos descubrimientos en las dos últimas décadas y con obras del solutrense y especialmente del magdaleniense con huesos con decoración abstracta, colgantes y algunos temas realistas, pasando por la cuenca del Sella con yacimientos como: Cueva de la Güelga, Cueva del Buxu, Cueva de los Azules, Tito Bustillo, o en la parte más oriental, casi en la frontera con Cantabria con yacimientos como: Cueva del Llonín, Cueva de la Riera, todas ellas, muy ricas en arte mueble, en todos los soportes, con toda la temática explicada anteriormente y en todos los niveles del Paleolítico Superior, con especial incidencia de obras en el Magdaleniense.
La Comunidad Cantábrica presenta también un rico patrimonio mobiliar paleolítico aunque menor que el asturiano, con yacimientos importantes como: El Juyo, Cueva Sovilla, Cualventi, Altamira, La Chora y el Pendo.
En la zona del País Vasco también se han encontrado numerosos útiles con arte mueble paleolítico, destacando también los descubrimientos obtenidos en el Magdaleniense y con yacimientos tan importantes como: Cueva Urtiaga, Laminak II.
En los últimos años han aparecido también al sur de Los Pirineos importantes yacimientos con piezas de arte mueble del Magdaleniense y el Epigravitiense.
Dentro de la Meseta, los descubrimientos de objetos que contienen arte mobiliar se limitan a un conjunto de plaquetas y dos piezas. Por este motivo no existen trabajos de investigación similares a los del área cantábrica o bibliografía tan numerosa. Existen, sin embargo, algunos trabajos específicos sobre yacimientos precisos que nos indican que el interior peninsular no fue una zona de vacío poblacional y en los últimos años se han descubierto numerosos yacimientos en el alto valle del Jarama y en la cuenca del Duero. La pieza más tempranamente descubierta es un bastón perforado con una cabeza de cabra grabada, hallado en la
Cueva del Caballón de Oña (Burgos), descubierta a principios del siglo XX.
En el ámbito mediterráneo y sur peninsular tampoco existen yacimientos que presenten secuencias de arte mueble similares a las obtenidas en los yacimientos cantábricos. En este caso, a diferencia de lo que ocurre en la Meseta, si que se han realizado trabajos generales sobre esta zona. A su vez, distinguimos tres áreas, la catalana, valenciana y de Andalucía Oriental.
En la actualidad se están realizando numerosos descubrimientos en todos estos núcleos descritos y numerosas piezas están siendo estudiadas sin haber sido ofrecidas aún al público general.
También se ha llegado a la conclusión de desdibujar el anterior planteamiento unívoco que mantenía una evolución de las piezas, tanto temática como por los soportes utilizados ampliando así tanto los límites geográficos como las técnicas, temas, etc.

8.      CONCLUSIÓN.
La primera apreciación a la que puedo llegar es el hecho de que la vida cotidiana y los objetos utilizados diariamente en las distintas actividades que desarrollaban los hombres del paleolítico estaban impregnados de este arte mueble. Se trata de una variedad que he explicado en los distintos epígrafes del trabajo, tanto de materiales, como de temas, etc., lo que nos lleva también a plantear una posible significación de este arte. En algunos casos, si se comprueba que solo fueron utilizados como ofrendas, sin darles ningún uso real, parece que estaríamos, como afirman muchos investigadores y casi todos los manuales y libros de texto que estudian los escolares, ante algún tipo de ritual religioso. En cualquier caso, bajo mi punto de vista, es difícil mantener la afirmación de que todo el arte mueble obedecería a causas religiosas y que los motivos que aparecen en los objetos realizarían la misma función que un crucifijo para los cristianos.
Otra apreciación que merece ser destacada es la tendencia a la homogeneización y generalización de este arte desde su aparición en el siglo XIX. La significación de este arte, creo que está muy lejos de ser comprendida, toda vez que los artistas que lo realizaron no pueden expresar ese significado y teniendo en cuenta el largo periodo que tratamos y la amplia zona geográfica en la que aparece. Por eso, parece claro que ninguna de las teorías interpretativas estudiadas puede dar una solución clara, aunque todas ellas pueden tener parte de razón en algunos de sus planteamientos.


BIBLIOGRAFÍA.

ALMAGRO BASCH, M., ARTEAGA, O., BLECH, M., RUIZ MATA, D., SCHUBART, H., “Protohistoria de la Península Ibérica”. Edit. Ariel. 2001. (Barcelona).
ALMAGRO BASCH, M., “Los omóplatos decorados de la cueva del Castillo”, Puente Viesgo, Santander 1976.
BAHN. P.G., “Líbrenme del último trance: Una valoración del mal uso del chamanismo en los estudios de arte rupestre”. Primer symposium Internacional de Arte Prehistórico de Ribadesella.
BARANDIARÁN, I., “Arte mueble del paleolítico cantábrico”. Zaragoza (1973a).
BARANDIARÁN, I., “El arte mobiliar cantábrico en la prehistoria de la cornisa cantábrica”. Santander (1976a).
BARANDIARAN, I., “ Utilización del espacio y proceso gráfico en el arte mueble paleolítico. Universidad de Salamanca, 1984.
BARANDIARÁN, I., “Arte mueble del paleolítico cantábrico: una visión de síntesis en 1994”. Complutum (1994).
BARANDIARÁN, I., “Imágenes y adornos en el arte mobiliar paleolítico”. Ed. Ariel (2006).
CHAPA, T., MENÉNDEZ, M.,  “Arte Paleolítico de la revista Complutum”  (1994).

CLOTTES, J. y LEWIS WILLIAMS, D., “Los chamanes de la prehistoria”. Barcelona, Ariel, 1996.
CORCHÓN, Mª.S., “El arte mueble cantábrico: contexto y análisis interno” Centro de investigación y Museo de Altamira. Madrid (1986).
MENÉNDEZ, M., “Historiografía y novedades del arte mueble Paleolítico en la Península Ibérica”. Espacio, Tiempo y Forma. UNED (1997).
RIPOLL LÓPEZ, S., MÚÑOZ IBÁÑEZ, F.J., “Economía, sociedad e ideología de los cazadores-recolectores. UNED (2002).
UCKO, P. y ROSENFELD, A. 1967: Arte Paleolítico. Ed. Guadarrama, Madrid.
UCKO, P. 1989 " La subjetividad y el estudio del arte parietal paleolítico". En: "Cien años después de Sautuola". Diputación Regional de Cantabria. Consejeria de Cultura, Educación y Deportes. Santander.

JOSÉ LUIS ROMERO CARRETERO.

domingo, 9 de octubre de 2011

TEORÍAS INTERPRETATIVAS DEL ARTE RUPESTRE.

                  I.       INTRODUCCIÓN.
II. PRINCIPALES TEORÍAS INTERPRETATIVAS DEL ARTE RUPESTRE PALEOLÍTICO.
III.   PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “CHAMANES DE LA PREHISTORIA” DE JEAN CLOTTES Y LEWIS-WILLIAMS.
IV.    CRÍTICA DE LA TEORÍA CHAMÁNICA.
V.      CONCLUSIÓN.
VI.    BIBLIOGRAFÍA.

I. INTRODUCCIÓN.
Lo primero que hay que tener en cuenta al afrontar este tema es la polémica que ha suscitado. Se trata de uno de los temas más controvertidos y debatidos dentro del estudio de la Prehistoria y especialmente en los últimos años ha llegado a una defensa a ultranza de algunas interpretaciones por parte de algunos investigadores e incluso de un intento de publicitar al gran público como axiomas esas interpretaciones imposibles de demostrar. También se ha dado una crítica feroz a esas teorías desde diversos campos con las respectivas réplicas.
Uno de los principales defectos que han cometido los investigadores desde la aparición de este tipo de arte paleolítico hace ya más de 150 años ha sido la interpretación de éste como algo unívoco y unicausal teniendo en cuenta sólo el punto de vista desde la actualidad o como mucho el de pueblos primitivos actuales que lógicamente están infectados por el paso de muchos milenios en contacto con otros seres humanos. Desde esa aparición, las distintas teorías han sido, el arte por el arte, totemismo, estructuralismo, magia simpatética, etc., siendo en la actualidad la teoría chamánica o chamanismo la que se había apoderado de una supuesta superioridad y presencia en los medios ya que había sido reactivada por los autores del libro “Chamanes en la Prehistoria” de Jean Clottes y Lewis Williams. Sin embargo, una vez perdida la cultura y desaparecidos los personajes que lo crearon resulta del todo imposible ofrecer con absoluta certeza cuáles fueron las motivaciones que llevaron a los artistas paleolíticos a realizar sus obras.


II. PRINCIPALES TEORÍAS INTERPRETATIVAS DEL ARTE RUPESTRE PALEOLÍTICO.

Una primera apreciación sería el hecho de que desde los primeros momentos de la aparición del arte rupestre paleolítico a las sociedades modernas se haya omitido en su estudio al hombre que lo creó.
Desde el descubrimiento de este arte hace ya más de 150 años, los investigadores han hecho diversas propuestas sobre la interpretación  del arte rupestre paleolítico. La desconfianza, cuando no la negación de las teorías evolucionistas fueron remitiendo después de la primera oleada de descubrimientos durante el siglo XIX, gracias entre otros a Boucher y Lubock que permitieron que se reconociese este arte como realizado por hombres modernos que habitaban en cuevas hacía milenios y que tenían capacidades artísticas.
Una vez asumida la posibilidad de autenticidad de este tipo de arte, la primera interpretación fue propuesta por E. Lartet, H. Christy (E.Lartet, H Christy 1865-1875) y E. Piette (E. Piette 1907) y sería la del “arte por el arte” o simple decoración de las estancias ya que sus habitantes tendrían grandes periodos de inactividad y despojándoles de la capacidad de abstracción necesaria para ser llevados por motivaciones religiosas. El “arte por el arte” como motivación de la representación del entorno va a ser muy pronto reemplazada por el totemismo al ser comparadas sus obras con las de los aborígenes, entre otros australianos. Según Rick Gore en su artículo de la edición especial de la prestigiosa revista científica “National Geographic” España. “La evolución del hombre:  de África a Atapuerca”, en el que cuenta como una aborigen australiana es capaz de representar espíritus míticos, lugares sagrados y tótems animales mientras que le explica que todos los hombres serían artistas y tendrían la capacidad de realizar esas representaciones si nuestra cultura no “hubiese expulsado esa capacidad de nuestro interior”.
Los primeros años del siglo XX fueron muy fructíferos en cuanto a aparición de yacimientos como de investigación e interpretaciones sobre el arte paleolítico. En estos momentos, también se comenzaron a desvincular del totemismo algunos investigadores, para contemplar otra posible teoría. Sería Salomón Reinach en 1903 el primero en plantear la teoría de la magia simpática, que consistía simplemente en la pretensión de poder influir el artista a través de sus composiciones en determinados actos de la vida diaria, como serían la caza, la fertilidad, etc. Más tarde, otros investigadores como Breuil, adoptaron esta teoría con mayor o menor rigor. Hemos pasado del arte por el arte, la simple decoración de naves y cuevas al totemismo y de éste a la magia simpática y propiciatoria a lo religioso que llegaría hasta los años sesenta del siglo XX, mezclando todo lo anterior con brujos y ritos.
Serían Leroi Gourhan y  Emperaire quienes plantearían una nueva visión: el estructuralismo con introducciones como las relaciones sociales, etc. Se criticaba las anteriores teorías, especialmente la religiosa y se incidía en que no podemos explicar el pasado basándonos en reconstrucciones actuales realizadas sobre pueblos primitivos actuales. Se trata también de una nueva metodología, utilizando el método científico de forma general y con motivos sexuales enfrentados, simbología de pertenencia, etc. La reacción contra estas teorías vendrían del historicismo y el postelitismo. Balbín y Alcolea a principios del siglo XXI plantean el arte como medio expresivo y comunicativo multicausal y con relaciones del hombre con el territorio.


III. PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “CHAMANES DE LA PREHISTORIA” DE JEAN CLOTTES Y LEWIS-WILLIAMS.

En primer lugar, se plantea la pregunta de: ¿Por qué se realizan esas pinturas en el fondo de las cuevas?  Ya hemos visto en el apartado anterior como desde que aparecen las primeras pinturas rupestres, los investigadores han interpretado éstas de distintas maneras y con diversas teorías.
Se nos explica como estos dos investigadores, Jean Clottes, responsable de las investigaciones científicas en la cueva Chauvet (Francia) y prestigioso prehistoriador y el arqueólogo y antropólogo social surafricano, David Lewis-Williams toman contacto y el primero se interesa por los trabajos que durante diez años viene planteando el surafricano con respecto a las teorías chamánicas y el arte de los san.
Después de un trabajo práctico sobre algunas cuevas paleolíticas escribieron este libro para dar mayor difusión a sus investigaciones y las conclusiones obtenidas por estos dos investigadores, relacionando así, el arte de los san con el chamanismo y con el arte rupestre paleolítico.
El primer capítulo del libro nos introduce en las prácticas y creencias religiosas que conocieron los aventureros y descubridores europeos a la vez que iban descubriendo nuevas tierras. Se nos habla de lo que serían los auténticos chamanes y el origen de este término como personas que “…entran en trance, de manera pasiva o bien de forma desenfrenada, con el fin de curar a los enfermos, causar los cambios de tiempo deseados, predecir el futuro, controlar el desplazamiento de los animales y conversar con los espíritus y los animales-espíritu.” En ese mismo apartado se asemejan todos los nativos, tanto de Mongolia como de Suráfrica o América e incluso habla de una semejanza en el tiempo llevándolo así hasta el paleolítico superior europeo.
Con la misma naturalidad, los autores nos explican las distintas formas de alteración de conciencia y la asemejan a todos los hombres en espacio y tiempo, llevando nuevamente esta teoría hasta los hombres que realizaron el arte parietal paleolítico.
“Las etapas del trance” es uno de los aspectos más controvertidos del libro. Los autores nos explican que está supuestamente probado desde la neuropsicología la existencia de tres etapas o estadios de trance. El primero, sería el más simple y aparecerían formas geométricas sencillas con colores vivos y en continuo movimiento. En el segundo estadio, los supuestos chamanes interpretan esas formas geométricas con objetos o animales, mientras que en el tercer y último estadio tendríamos las verdaderas alucinaciones, pudiendo ver animales, personas, etc., e incluso sensaciones propias de transformación, de vuelo, etc.
En este aspecto, los autores, también pretenden hacernos ver que aunque haya gran diversidad en las formas de acceder a estos estados alterados de la conciencia, al final, en todos los lugares del mundo y en todos los tiempos, el hombre moderno ha tenido un comportamiento muy parecido en relación al “chamanismo”. Las formas de iniciación también son explicadas en los distintos lugares, así como de forma breve, también las maneras de producir ese estado, como las drogas, sonidos agudos, etc.
Para finalizar el primer capítulo, se asegura que los fundamentos de la neuropsicología son los causantes de la aparición del arte parietal paleolítico y se hace una detallada descripción del arte chamánico de los san, el mundo subterráneo y sus creencias y ritos.
En el capítulo segundo se repasan los yacimientos de arte parietal paleolítico, su homogeneidad dentro de la franja franco-cantábrica, se concreta en el tiempo y en el espacio. Se nos explican los motivos que aparecen en estas pinturas, los animales, signos, humanos. Los autores, nos explican como dentro de este arte, durante más de 25.000 años las representaciones de animales han sido una constante, aunque no animales cualquiera, siempre atendiendo a unos supuestos intereses deliberados de los artistas ya que muchos de esos animales no aparecen en ninguna representación conocida hasta ahora y la proporcionalidad de otros de los más comunes es muy baja, primando los grandes herbívoros como los bisontes. Se nos explica, sin embargo, que en Suramérica la representación de pájaros y serpientes, no muy habituales en el entorno, no es por cuestiones de alimentación y que obedecen a una interpretación chamánica que sería el paso de un mundo a otro. Así mismo, nos cuentan como además de esta homogeneidad de especies escogidas para la representación, también las formas de plasmarlos en las paredes son las mismas, de perfil, flotando en el aire, sin respetar las proporciones entre individuos, etc.
Con respecto a la representación humana, se nos explica pequeña representación dentro del arte paleolítico y su sencillez y “esquematismo”, sin ropajes y sin representaciones totales de los seres humanos. Sin embargo, son numerosas las manos en negativo, especialmente en el auriñaciense y las representaciones de los órganos sexuales tanto femeninos como masculinos, a lo largo de todo el Paleolítico Superior. Una consideración especial merecen las representaciones de seres antropomorfos que jugarían un papel especial en el paso o conversión del chamán en algún animal, dentro de ese proceso de alteración de la conciencia y propio del tercer estado del trance.
Los signos, símbolos y otros trazos indeterminados son otros de los temas que aparecen en el arte paleolítico, asociando los signos especialmente a los animales sin poder llegar a entender su significado.
De igual forma, se reconoce que no todas las pinturas rupestres fueron realizadas en lugares casi inaccesibles de las profundidades de las cuevas. Esta teoría avalaría las teorías chamánicas que los autores del libro vienen defendiendo. Se reconocen hasta un 42% de yacimientos al aire libre, aunque por cuestiones obvias, debieron de ser mucho más numerosos aunque la mayoría hayan desaparecido para siempre. De todas formas, se hace especial hincapié en la utilización de las profundidades de las cuevas para realizar las pinturas, a la vez que se defiende el hecho de que los juegos de luces, la utilización de pigmentación roja y negra casi en exclusiva eran los principales objetivos de este arte parietal.
Finalmente, se hace una crítica a las teorías estructuralistas, mientras se defiende la intencionalidad de crear estas pinturas rupestres en las profundidades de las cuevas dentro de una gran homogeneidad de motivos, tanto faunísticos, como simbología y seres antropomorfos. Se llega a la conclusión de que sería muy “ingenuo” el hecho de pretender catalogar todo el arte del Paleolítico Superior bajo una misma explicación global, sin embargo, también dan a entender que el hecho mismo de la realización de las pinturas rupestres bajo las características explicadas anteriormente, podría estar relacionada con una “religión chamánica”, cuyos santuarios serían las profundidades de las cuevas y las representaciones serían los símbolos externos.
El tercer capítulo es destinado a realizar un estudio sobre la evolución de las teorías interpretativas del arte rupestre paleolítico desde su aparición en el siglo XIX. Se realiza un análisis detallado de las principales teorías y una crítica nada constructiva de todas ellas para aparecer como única posibilidad entre todas las demás, la teoría chamánica que nos presentan estos dos autores.
Es cierto, que lo primero que cabe preguntarse al encontrarnos con este arte, es ¿porqué fueron realizadas estas pinturas? ¿cuál fue la motivación que llevo a realizarlas? En el apartado 1 de este trabajo, realice una descripción detallada de la evolución de las principales teorías para la explicación de este arte a través del tiempo. En este caso, los autores del libro, Jean Clottes y David Lewis-Williams, se formulan las mismas preguntas y repasan todas las explicaciones posibles y argumentadas que han sido expuestas desde el descubrimiento de las pinturas prehistóricas.
Los autores se hacen una pregunta muy lógica para dar por válidas algunas de estas teorías: “¿Cómo y sobre qué fundamentar una interpretación?”. Así tenemos, en principio: el arte por el arte, el totemismo, la magia simpatética y las teorías estructuralistas.
Con respecto a la teoría del arte por el arte, dicen que fue la primera en aplicarse una vez descubiertos los primeros objetos de arte mobiliar y observar su decoración. Se dice en el libro que se trata de una explicación simple y como cada teoría parece estar motivada por el pensamiento dominante en cada época, en este caso concreto, parece ser que habría venido motivada, siempre según los autores, por la influencia todavía cercana en el tiempo y en el pensamiento de Rousseau y sus teorías de “el buen salvaje”. Según los autores del libro, esta teoría no daría una explicación coherente y lógica a las representaciones que aparecen en las profundidades de las cuevas y por esa razón debió aparecer el totemismo ya a principios del siglo XX y que asociaría a una especie vegetal o animal a un grupo humano lo que llevaría a una crítica sencilla ya que en muchas ocasiones estos animales aparecen representados con flechas clavadas lo que no sería muy probable si se tratara de animales respetados o relacionados con el grupo.
Sobre las magias de caza, de destrucción y de fecundidad nos cuentan que daría mayor sentido a las pinturas aparecidas en lugares de difícil acceso ya que esta magia simpatética efectúa una relación entre la persona o animal representado y el poder sobre éste del artista que lo representa. Así, por ejemplo, tendríamos las representaciones de animales de caza a los que les faltarían órganos para reducir su fuerza o sus capacidades físicas. Ha sido una teoría duradera en el tiempo, hasta más allá de los años cincuenta y que además se ha mantenido a nivel popular.
La crítica sobre esta explicación es muy dura y se la tacha de ser falsa por equivocar ideas preconcebidas sobre los hombres del Paleolítico Superior y de tener “interpretaciones sesgadas, las contradicciones y la falta de explicación para una concepción del arte que quería ser global”.
Las teorías más modernas, serían las estructuralistas, dónde habría unos animales que constituían la base de las pinturas rupestres a las que se unirían otros animales secundarios, como meros acompañantes y con una simbología donde lo masculino y lo femenino estaría representado en estas parejas de animales y de signos.
También han sido muy duras las críticas contra la teoría estructuralista, etiquetándola de subjetiva y no global. Se ha dicho que no tiene explicación para muchas cuestiones y que ni tan siquiera puede aplicarse a todas las cuevas con pinturas prehistóricas o que presta demasiada atención a los símbolos masculinos y femeninos.
Para finalizar el capítulo, los autores reconocen no haber sido los primeros en plantear las teorías chamánicas y la dureza con que fueron respondidas dichas teorías, simplemente, porque: “…la mentalidad de hoy es hostil a la elaboración de interpretaciones en esta línea.”
Se reconoce la imposibilidad de conocer detalladamente la cultura de los distintos pobladores de Europa durante un periodo tan extenso como el Paleolítico Superior en el que se desarrolla el arte parietal paleolítico.
Sin embargo, los autores, nos explican como van a realizar sus argumentos para realizar sus teorías. Éstos se van a basar en dos cuestiones principales, la neuropsicología y la etnología.
Así, pasamos directamente a la aplicación de la teoría chamánica, a la aceptación y a la demostración de ésta, por parte de Jean Clottes y Lewis-Williams. El capítulo 4, comienza aceptando la existencia del chamanismo para la realización de las pinturas rupestres paleolíticas: “…existieron durante esta época ciertas formas de chamanismo.”  Como ya habían pretendido demostrar los autores, teniendo en cuenta que los hombres modernos que habitaron Europa en el Paleolítico Superior tenían las mismas capacidades cognitivas que los hombres actuales, el mismo sistema nervioso e idénticas características físicas y psíquicas queda demostrado el hecho de que estas pinturas fueron realizadas bajo un estado de conciencia alterada como el experimentado en todos los lugares de La Tierra por todas las sociedades pre-agrícolas.
Los autores nos dicen que dentro de las cuevas, cada espacio diferente, esta también representando por pinturas que simbolizan un rito distinto a las demás. Se nos habla de un “cosmos chamánico estratificado” donde el más allá estaría cargado de espíritus con los que se entraría en contacto a través de la alteración de conciencia, mediante las tres etapas del trance explicadas anteriormente y donde que las pinturas rupestres paleolíticas serían la representación física sobre las paredes de las cuevas que serían la frontera entre un mundo y otro. De este modo, las paredes, techos, etc., tendrían un significado propio donde los chamanes pueden realizar sus ritos incluso aprovechando las formas de estas superficies para adaptar mejor las figuras que se van a representar.
Esta teoría nos explica como no existen signos como tales, sino que se trata de las representaciones de las visiones experimentadas por los chamanes en la primera etapa del trance. De la misma forma y ya dentro del tercer estadio, las figuras parte humanas y parte animales, representan al chamán o posiblemente a un dios.
Para las representaciones de manos en positivo y negativo tienen una visión también particular y consecuente con las teorías chamánicas. Se trataría, sencillamente, de entrar en contacto a través de las manos con el mundo del más allá, ya que como vengo indicando, esta teoría, nos dice que las cuevas conducen a un “estrato inferior del cosmos chamánico”  integrando a todos los miembros del grupo, incluyendo a los niños.
En los dos últimos capítulos se explica detalladamente la teoría chamánica, a la vez que se da por hecho que se trata de una realidad indiscutible en todos los aspectos explicados por los autores. Por eso, las pinturas parietales paleolíticas fueron creadas para entrar en contacto con el más allá y siguiendo unos ritos desconocidos aún para nosotros.
En el capítulo 5 se describen algunos lugares con arte parietal a la vez que se indica brevemente otros lugares en los que aparecen pinturas como en abrigos al aire libre o también una descripción breve del arte mueble para llegar a las mismas conclusiones que demostrarían las teorías desarrolladas por Jean Clottes y Lewis-Williams.
La edición con la que he trabajado, de octubre de 2001 añade un anexo que pretende debatir sobre las críticas recibidas y ofrecer respuestas y aclaraciones sobre los malentendidos que los prehistoriadores han tenido con respecto a algunos aspectos polémicos que ofrece la teoría del chamanismo.
Lo primero que explican los autores es el recibimiento que tuvo esta teoría por parte de los compañeros de profesión y sus numerosas críticas en un primer momento. El debate al principio fue sólo dentro de las publicaciones en habla inglesa y los autores adoptarían la opción de la refutación o como hizo la mayoría de investigadores, ignorar dicha presentación y el contenido de la teoría.
Se plantea en tono de queja el hecho de que esta publicación y los amplios argumentos aportados por los autores no tuviera una reacción inmediata dentro del ámbito profesional y se vuelven a denostar el resto de teorías generalistas que han circulado en el tiempo para intentar explicar el sentido del arte prehistórico.
Ante la primera apreciación sobre la falta de interés mostrado por los investigadores, se critica el escepticismo y sobre todo el tono “violento y agresivo” de muchos investigadores contra lo que ellos creen una hipótesis perfectamente argumentada y demostrada.
Los autores van a reaccionar contra las críticas que califican como: “Reacciones irracionales: improperios foribundos”, en primer lugar, rechazando el método científico, al que se califica como “pocas veces neutral y objetivo”.
A su vez, van a protestar airadamente contra las actitudes adoptadas por el resto de investigadores. Primero, van a criticar la actuación tomada por quienes han ignorado este trabajo y sus teorías lamentando el ostracismo, el rechazo de las teorías chamánicas en general, como hacen Mohen y Taborin o más enfado aún, contra quienes han hecho crítica “destructiva” de este trabajo no de forma vehemente sino más bien con “insultos y sarcasmos”. Se citan en particular tres artículos especialmente hostiles y algunos autores teóricamente agresivos con las teorías de Jean Clottes y Lewis-Williams, como Bahn, Hamayon y también Taborin a los que se califica de falta profundidad en el debate. Por último, y continuando con el victimismo y la reacción crítica a todas las actitudes tomadas por los investigadores, van a lamentar también el hecho, ahora sí, de que las ideas expuestas en su libro hayan sido caricaturizadas, falseadas o manipuladas para aparecer como una “teoría infantil”, llena de contradiciones, fuentes no válidas o interpretaciones erróneas.
De la misma forma van a reaccionar contra quienes critican y no aceptan la comparación etnológica muy propia de la investigación en EEUU. Los autores niegan que su teoría este basada en la comparación etnológica con los san en Suráfrica o con los nativos australianos. Se sigue insistiendo, de todas formas, en que los etnólogos aseguran que el chamanismo es el tipo de religión más extendido entre pueblos que se encuentran todavía en el estadio de cazadores-recolectores, así como señalan los excesos cometidos durante la primera mitad del siglo XX contra Leroi-Gourhan o la diferenciación entre comparación etnológica y analogía.
En definitiva, se trata de una parte del libro en la que los autores se defienden del aluvión de críticas recibidas durante estos años y le dan respuestas y nuevas aportaciones a la teoría chamánica para continuar construyéndola a partir de las críticas recibidas. Todas estas preguntas e interrogantes, además de las críticas vertidas han dado a los autores la posibilidad de perfeccionar su teoría.

IV.              CRÍTICA A LA TEORÍA CHAMÁNICA.

Las críticas desde el mundo científico que ha recibido esta teoría son directamente proporcionales al uniformismo, difusión y carácter de verdad absoluta en el que la publicidad ha convertido esta teoría ante el público en general.
De forma general, me parece una obra en la que los autores no  han desarrollado el método científico ya que no se apoya sobre axiomas ni ha bebido en fuentes primarias. Se trata de un trabajo demasiado pretencioso tanto a nivel conceptual, geográfico, antropológico, artístico, psicológico, etc., como a nivel propagandístico, tanto en medios profesionales como en medios de comunicación de masas.
Lo primero que pretendo señalar es el mismo nombre que se la ha dado a la teoría presentada por estos dos autores. Se trata de “chamanismo”, “trance” y “alucinación”, en principio, tres palabras que se utilizan para realizar generalizaciones que llevan a conceptos muy subjetivos y poco precisos.
En su origen, el chamanismo estaría relacionado con curanderos que tenían unas prácticas específicas en Mongolia y Norte de Asia. En la actualidad, Jean Clottes y Lewis-Williams han trasladado este término acotado a un tiempo y un espacio concretos a la generalidad e intentando igualar esas prácticas a todas las sociedades de La Tierra y en todos los tiempos hasta el paleolítico. Se trataría de una utilización errónea del término, que unida a las otras dos palabras claves: “trance” y “alucinación” de vago significado y mezclado con la intromisión de las drogas dentro de la intencionalidad de la realización de las pinturas paleolíticas explicarían de forma sencilla la teoría que nos presentan estos autores.
El término “chamanismo” fue recogido por Eliade, quien le otorgó esa significación con carácter universal y curiosamente aceptado sin ningún tipo de valoración crítica por parte de los autores del libro y creadores de la teoría del chamanismo. De hecho, el rigor científico de Eliade es rechazado por todos los prehistoriadores ya que no sigue el método científico, no se sostienen las fuentes y es destacada su inexactitud.
Con respecto al momento histórico en que ha sido revivida esta teoría, parece muy claro que se encuentra en sintonía con una cultura de las drogas que está muy de moda en la actualidad y en el momento en que fue presentada esta teoría.
De esta manera, una teoría que como veíamos no es nueva, toma protagonismo y es aceptada por los medios de comunicación de masas por encontrarse en sintonía tanto con el mundo de las drogas como por el misterio que plantea lo oculto, causando un grave daño en el conocimiento de la sociedad que asume estas teorías sin un mínimo de carácter crítico, debido al atractivo formato con el que es presentado y aprovechando las Tecnologías de la Información y el Conocimiento.
Por otra parte, el modelo de comparación etnográfica, tampoco parece de gran utilidad, aún como señalan los propios autores, tratándose de humanos modernos que tenían el mismo sistema nervioso que los actuales. Se trata de comparar unos seres humanos que vivieron durante el Paleolítico, eran grupos de cazadores-recolectores y que no tenían posibilidad de contactar con seres humanos que hubieran tenido una revolución neolítica o más aún, una revolución industrial como si han tenido cualquier grupo de cazadores-recolectores en la actualidad.
Obviamente, no es posible, tan sólo con ese dato que aportan los autores: “los humanos actuales tienen el mismo sistema nervioso”, el hecho de transportar el teórico arte chamánico de los san hasta el Paleolítico europeo.
Por último, tenemos otro de los argumentos esgrimidos por Jean Clottes y Lewis-Williams para defender la teoría chamánica en el interior de las cuevas. Se trata, como nos explican en el capítulo 1, de alterar la conciencia y conseguir entrar en “trance”. Según los autores, basándose nuevamente en fuentes dudosas, aseguran que existen tres etapas del “trance”, según, también dudosos estudios neuropsicológicos.
Parece ser, que la mente humana no funciona según el modelo explicado en el libro. Sería en el tercer estadio cuando los chamanes presuntamente entrarían en contacto con los seres del más allá y cuando llevarían a cabo todo el arte rupestre paleolítico, una vez más, basándose en la comparación y en que los habitantes del Paleolítico tendrían el mismo sistema nervioso que los actuales; los autores de esta teoría pretenden igualar dentro del tiempo y el espacio a sociedades totalmente distintas, incluso dentro del propio Paleolítico Superior y su longevidad debieron existir diferencias profundas.
Según Bahn, el modelo de los tres niveles, además de no tener ninguna base científica, apunta que la alucinación es totalmente innecesaria para explicar el arte rupestre así como que aunque algunas pinturas estuvieran realizadas en ese estado, tampoco implica que se hicieran bajo ninguna “práctica chamánica”.
Tampoco es difícil observar, como algunas de las pinturas que los autores interpretan como producto del primer estadio, en realidad es mucho más sencillo y lógico de asociar con las primeras nociones de pintura, el punto, la recta, zig-zag o simples trazos por el mero placer de dibujar. Tampoco parece muy adecuada la interpretación de las manos en positivo y negativo sobre las paredes de las cuevas como un acercamiento al mundo del interior subterráneo. Las posibilidades son infinitas, empezando por la simple estética, hasta una forma de marcar un territorio. En definitiva, no se puede asegurar que los animales, signos, etc., representados en las cuevas paleolíticas obedezcan a una voluntad chamánica. No se puede argumentar que todo el arte prehistórico paleolítico forme parte de una misma intencionalidad, de una supuesta religión y bajo los efectos de algunas drogas e interpretadas por chamanes y mucho menos aún, pretender que toda la comunidad científica acepte como dogma de fe semejante teoría.
Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que tanto el chamanismo, no puede extenderse ni en el espacio ni el tiempo, además de no estar determinadas correctamente sus creencias y actividades, las drogas u otras formas de entrar en “trance” tampoco parecen explicar de forma contundente las pinturas rupestres paleolíticas, así como el modelo de “3 niveles” tampoco se trata de algo definido en neuropsicología.
A raíz de estas conclusiones, parece claro que la difusión mediática que ha tenido esta teoría, además de la aceptación acrítica de medios interesados por el misterio y por fomentar programas de TV o libros que nada tienen que ver con el método científico han dado argumentos sólidos a Jean Clottes y Lewis-Williams para criticar duramente a sus compañeros de profesión por no aceptar la teoría, por omitirla o por criticarla abiertamente. A su vez, los autores insisten en presentar la teoría como un novedoso trabajo científico e intelectual, cuando hemos visto que no es así, además de tratarse de una teoría que no es nueva en absoluto. Desde esta posición, se está presentando una visión única de todo el arte parietal paleolítico, a lo largo de un amplio territorio y a lo largo de miles de años, lo que resulta a todas luces algo absolutamente irracional, especialmente cuando no se constatan fuentes en las que basar esta teoría ni ningún tipo de evidencias que puedan generalizar todo el arte paleolítico bajo una absurda visión chamánica y cuyos artistas estarían drogados o en una especie de trance.

V.                CONCLUSIÓN.
El principal objetivo de la obra es la interpretación del arte paleolítico, su funcionalidad y significado.
Desde la aparición de este arte en el último tercio del siglo XX, se han sucedido estas interpretaciones generalistas, que desde mi punto de vista, poca luz van a ofrecer sobre la intencionalidad con la que los artistas paleolíticos las representaron.
La teoría chamánica se sostiene sobre dos argumentos principales:
-         Los estudios etnográficos realizados con los aborígenes australianos y con el pueblo san en Suráfrica comparándolos con los cazadores-recolectores del Paleolítico.
-         La neuropsicología basada en el hecho de que los hombres del Paleolítico tenían el mismo sistema nervioso que los actuales y en el curioso modelo de “3 niveles”.
Sobre esos dos argumentos basaría todo el arte prehistórico palolítico, dando por cierto, el hecho de que todas esas manifestaciones artísticas estarían creadas con un objetivo religioso, mágico, ritual, etc.
Sin embargo, no parece muy acertado el hecho de considerar todo el arte paleolítico como algo homogéneo a lo largo de miles de años y en todo el territorio europeo.
Creo, sinceramente, que no existe ninguna teoría que pueda explicar todo el arte paleolítico en su conjunto, los investigadores deben abandonar la idea de una interpretación general y sobre todo, no olvidar, que una vez desaparecidos los artistas paleolíticos, no podemos pretender crear una teoría global sobre este tipo de arte.
En cualquier caso, parece evidente que todas las teorías presentadas pueden tener algo de certeza y los investigadores deberían tener mayor flexibilidad al considerar opciones distintas a sus propias conclusiones y intentar realizar las investigaciones de forma inductiva desde lo particular de cada cueva hasta la generalidad del total del arte prehistórico.

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JOSÉ LUIS ROMERO CARRETERO.